Pasar al contenido principal

D. Thomas Bach

Sr. D. Tomas Bach,

para concederle el más alto grado académico con que una Universidad distingue a una persona ilustre. El Sr. Bach es el noveno Presidente del más insigne órgano de gestión del deporte, el Comité Olímpico Internacional (COI).

Nace en las postrimerías del año 53, un veintinueve de diciembre, del seno de una familia amante de los deportes y convencida de su valor educativo, en la ciudad Baviera de Wurzburgo, en Alemania Occidental. Capital de la Baja Franconia, sede episcopal y floreciente ciudad universitaria (fundada en 1402), está dinamizada por la prosodia que resuena al albero de su antiquísima fábrica de imprentas, aunado al espíritu combativo de sus paisanos, capaces de reconstruir la ciudad, arrasada por el bombardeo de la Royal Air Force en marzo del 45.

Los astros fueron propicios aquél veintinueve de diciembre marcando su destino. Fue imbuido por la figura de Santo Tomás Becket, excelente jinete, cazador y jurista, del que en honor a su onomástica, debió heredar su afán deportivo y su querencia al estudio de las leyes civiles y canónicas. Asimismo, debió influirle otro insigne bávaro nacido ocho siglos antes, San Alberto Magno, Doctor de la Iglesia y polímata de la ciencia y las artes medievales, como lo fue Bach, al conjugar la ciencia del derecho con el arte de la esgrima.

El 53, fue un año convulso, de tensiones políticas y bloques enfrentados. Mas también fue el año de la “Olimpiada Universitaria”, anticipando esa bella armonía de academia y estadio que Bach interpreta con maestría en una vida jalonada de conquistas; acaso emulando la hazaña de Edmund Hilary que, por entonces, alcanzó la cumbre del Everest.

Bach es el arquetipo paradigmático de la “Carrera Dual”, trasunto del ideal griego de la educación integral plasmada en la paideia. Compaginó una sólida formación académica con una brillante carrera deportiva, culminando en una exitosa vida profesional. Esta firme convicción lo ha acercado sobremanera al ideal que comparte con otras dos ilustres personalidades, D. José Luis Mendoza, y D. Alejandro Blanco. De facto, conforman una valiosa terna en pos de un ambicioso proyecto formativo. Prohombres preocupados por la persona que habita en el deportista, sensibles a sus necesidades, reviven aquel ideal manifiesto otrora en los juegos olímpicos de la antigüedad clásica: la búsqueda de la excelencia, expresión del ideal de conducta ínsito en la kalokagathia, encarnación de lo bello y lo bueno, donde desempeños físicos e intelectuales se complementan.

Ejemplo plausible de ello, es su currículum viatae. Una formación académica sólida: estudia derecho y ciencias políticas y, en 1983, adquiere el grado académico de Doctor juris utriusque, (doctor en derecho canónico y del estado). Y un desempeño deportivo como esgrimista encomiable: bronce en el Campeonato Mundial de la Juventud, subcampeón del mundo con el equipo alemán, y a los 22 años, medalla de oro en florete por equipos en los JJ.OO. de Montreal 76; conquistando la copa del mundo en el 77 y la Copa de Europa de Campeones en el 78.

Ser vencedor olímpico, dota al Sr. Bach de una singularidad inédita en el elenco de Presidentes del COI: la de ser conocedor del olimpismo lato sensu, y heredero de una larga tradición que se remonta al 776 antes de Jesucristo, cuando se instauran los Juegos Olímpicos en honor a Zeus.

Los Juegos de Montreal 76, que encumbraron a Comăneci, Szewinska o a Juantorena, estuvieron marcados por el boicot de veintinueve estados y por el sobrecoste económico, que acabó de pagarse en 2006. El Presidente Bach, muy sensible a las cuestiones económicas, medioambientales y sociales, tomó buena nota, como lo atestigua la recién aprobada Agenda Olímpica 2020, renovando el lema de Nelson Mandela: “El deporte tiene el poder de cambiar el mundo”.

Bach supo trasladar a su brillante carrera profesional valores inherentes al olimpismo, en particular, la necesidad de trabajar en equipo para alcanzar metas superiores. Fue Director de Relaciones Internacionales de Adidas, y asesor del ministro de Economía alemán. Paulatinamente fue sustituyendo el ejercicio del derecho por la dirección y gestión de empresas internacionales de tecnología, finanzas o seguros, descollando su paso por la mayor constructora Alemana, la tecnológica Siemens o la Cámara árabe-alemana de Comercio e Industria.

Paralelamente, se involucró en la gestión deportiva, como Representante de Atletas y miembro del Comité Olímpico de Alemania Occidental, hasta ingresar en el COI en el 91. En el 95, es nombrado Presidente de la Cámara de Apelaciones del TAD y desde el 96 miembro de la Comisión Ejecutiva. Condujo negociaciones de derechos de televisión y presidió comisiones de finanzas, prensa, selección de sedes, marketing, etc. Asimismo, ocupó cargos relevantes en la organización de las Copas del Mundo de Fútbol masculino y femenino, celebradas en Alemania.

Como Presidente de la Comisión Jurídica en casos de dopaje, hizo valer los principios y valores que, en virtud de su doble doctorado, amparan profundas creencias como fundamento iusnaturalista al derecho positivo. Para él, los valores marcan la diferencia entre olimpismo y mero deporte, proponiendo, "incrementar el valor del deporte, por medio de sus valores". Supo ser gregario, a la sombra de su predecesor, Jacques Rogge, y sabe rodearse de personas influyentes, como Ahmad al-Sabah, presidente de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales, de trabajadores infatigables, 4 como Pera Miró, Presidente de Solidaridad Olímpica y Director General Adjunto del COI, de líderes como Alejandro Blanco, y como no, ha querido confiar en José Luis Mendoza para impulsar la carrera dual.

Como esgrimista, desarrolló la paciencia y un agudo sentido del momento adecuado para actuar. Tras años de trabajo y denuedo, el 10 de septiembre 2013, fue elegido Presidente del COI. En su joven mandato, la candidatura de Madrid ha sido elegida modelo ideal para el futuro, y Alejandro Blanco, presidente de aquella candidatura, ha elogiado las reformas impulsado por Bach, porque “van a permitir adaptar los Juegos a la realidad de cada país".

El lema de su campaña en pos de la Presidencia, "Unidad y diversidad", es un alegato por mantener la unidad de acción, para afrontar los desafíos del dopaje, altos costes, amaño de partidos, manipulación, etc., “recuperando la fascinación por la competición deportiva y por los mejores atletas”. Para ello, se asienta en un trípode: diálogo, trasparencia y solidaridad, concordantes con los pilares de la UCAM: docencia, investigación y evangelización.

En suma, honor, responsabilidad y servicio, son tres notas que constituyen el acorde armónico que vertebra una vida dedicada al deporte, fundamento a su gestión como virtuoso director de la orquesta universal que conforma la familia olímpica, y cuya personalidad glosa el Olimpismo: “poner siempre el deporte al servicio del desarrollo armónico del hombre, con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana”.

Señor Bach: nuestra más sincera enhorabuena. His de causis, peto gradum Doctoris Honoris Causa Domino Thomas Bach

Dr. Antonio Sánchez Pato

Decano de la Facultad de Deporte de la UCAM

En Murcia, a 23 de marzo de 2015