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Mujeres de edad avanzada: perfil del cuidador de dependientes en los hogares de la Región

En la Región de Murcia, 26.000 dependientes son cuidados en hogares, ocupándose de ellos en el 81,2% de los casos mujeres, quienes en un tercio de los casos superan los 65 años. Lo revela un estudio de la UCAM y CERMI Región de Murcia, que evidencia que el respiro familiar es esencial para aliviar esta sobrecarga.

El Salón de Actos de la Fundación Cajamurcia - Las Claras ha acogido la presentación del estudio

La Región de Murcia cuenta aproximadamente con 44.000 personas con dependencia reconocida, de las cuales en torno a 26.000 son cuidadas en el entorno familiar. Este es uno de los datos principales del estudio sobre el Servicio de Respiro Familiar elaborado por la Universidad Católica San Antonio de Murcia y CERMI Región de Murcia, cuyos resultados han sido presentados hoy en el Salón de Actos de la Fundación Cajamurcia-Las Claras.
La investigación sitúa el respiro familiar como un recurso esencial para sostener el cuidado en el hogar, especialmente en contextos de dependencia intensa y prolongada. El estudio revela que el cuidado sigue recayendo mayoritariamente en las mujeres, que representan el 81,2% de las personas cuidadoras principales. Además, el 57,4% de estas tiene entre 45 y 65 años y un 27,7% supera los 65 años, lo que refleja una carga mantenida durante etapas vitales especialmente sensibles.
El análisis también muestra que muchas familias cuentan con escaso margen interno de relevo, ya que el 72,8% de los hogares está formado por solo dos o tres miembros. A ello se suma el elevado nivel de apoyo que necesitan las personas usuarias del servicio: el 70,8% presenta una discapacidad reconocida igual o superior al 65% y el 73,7% se sitúa en Grado II o III de dependencia.
Francisco José Sánchez, vicedecano del Grado en Educación Infantil de la UCAM, ha destacado que “en este contexto el servicio de respiro familiar es absolutamente necesario”. Además, ha subrayado que las asociaciones, federaciones y entidades de la Región de Murcia “atienden perfectamente” esta realidad, si bien ha señalado la necesidad de “una estructura más firme, un apoyo institucional más importante”.
Uno de los datos más relevantes del estudio es la debilidad estructural en la financiación. El 64% de las entidades considera que la financiación pública del respiro familiar es poco o nada adecuada, y ninguna la valora como muy adecuada. Esta conclusión refuerza la necesidad de dotar al servicio de mayor estabilidad, recursos específicos y criterios comunes de funcionamiento.
Durante la inauguración institucional, María Concepción Ruiz, consejera de Política Social, Familias e Igualdad de la CARM, ha felicitado a la UCAM y a CERMI Región de Murcia por una investigación que se centra en “detectar unas necesidades que hay actualmente en la sociedad”. La consejera ha recordado que “al menos 65 entidades entre locales y sociales desarrollan en la Región de Murcia recursos y servicios destinados precisamente al respiro familiar”, y ha afirmado que “son recursos esenciales que desde el Gobierno de la Región de Murcia apoyamos, sustentamos con parte de la financiación y tratamos de mantener siempre con el compromiso de que los cuidadores son parte esencial del estado de bienestar”.
El estudio ha sido presentado en el marco de una jornada destinada a dar a conocer los resultados de la primera fase del proyecto de colaboración entre CERMI Región de Murcia y la UCAM, centrada en el análisis de la situación actual del respiro familiar en las asociaciones y federaciones de la Región de Murcia. Juana Mulero, decana de la Facultad de Educación de la UCAM, ha puesto en valor la dimensión social del proyecto: “En la UCAM trabajamos para la sociedad, no entendemos la investigación de otra manera. Tenemos que poner en valor a los que cuidan a los que necesitan ser cuidados. Tenemos que cuidar de los cuidadores”.
Por su parte, Pedro Martínez, presidente de CERMI Región de Murcia, ha agradecido la implicación de la UCAM y de la Consejería de Política Social, y ha incidido en el papel central de las familias en la atención a las personas con discapacidad. “Las familias son la primera línea de batalla para conseguir que la persona con discapacidad esté perfectamente cuidada y, si no cuidamos a las familias, difícilmente vamos a conseguir que las personas que lo necesitan tengan integración e inserción”, ha afirmado.