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Especialista Universitario en

Pastoral Catequética y Escolar

Con este Título propio, en su vertiente de Pastoral catequética, se pretende capacitar a los catequistas, mediante una formación orgánica y sistemática de la fe de la Iglesia y una experiencia de fe y de comunión eclesial, para que puedan “animar eficazmente un itinerario catequético en el que, mediante las necesarias etapas: anuncien a Jesucristo; den a conocer su vida, enmarcándola en el conjunto de la Historia de la salvación; expliquen su misterio de Hijo de Dios, hecho hombre por nosotros; y ayuden, finalmente, al catecúmeno o al catequizando a identificarse con Jesucristo en los sacramentos de iniciación”. 

 

Esta finalidad se alcanzará tratando de: 

a)  Favorecer la maduración humana y cristiana de los catequistas propiciando el conocimiento de Dios vivo, el encuentro con Jesucristo y la disponibilidad para dejarse conducir por la acción del Espíritu Santo en la Iglesia. 

b)  Favorecer el crecimiento espiritual, sacramental y de oración y el compromiso cristiano de los catequistas. 

c)  Promover su vinculación y comunión eclesial. 

d)  Ayudarles a tomar conciencia de la necesidad de evangelizar y de catequizar al hombre de hoy y a entusiasmarse por el Reino de Dios. 

e)  Lograr que alcancen un conocimiento del mensaje cristiano en sus elementos esenciales, adquiriendo aquella competencia doctrinal y pedagógica que les permita hacer de la catequesis una escuela de fe.

Los signos de los tiempos nos están pidiendo un relanzamiento pastoral y catequético, con realismo, pero también con entusiasmo, acompañado de un acto de fe en el paso del Espíritu por nuestro mundo agitado y prometedor. En este contexto, la catequesis constituye una pieza fundamental para la renovación eclesial, configurándose a sí misma como  un instrumento privilegiado de formación cristiana y de crecimiento en la fe. De este modo, la Iglesia ha dedicado grandes esfuerzos a la preparación y formación de quienes se encargan de la misión de catequizar.

En este sentido el Directorio General para la Catequesis afirma que es preciso: “organizar adecuadamente la formación de los catequistas tanto en lo que concierne a la formación básica inicial como a la formación permanente, y cuidar la atención personal y espiritual de los catequistas y del grupo de catequistas como tal”. Y añade: “la pastoral catequética diocesana debe dar absoluta prioridad a la formación de los catequistas laicos. Junto a ello, y como elemento realmente decisivo, se deberá cuidar al máximo la formación catequética de los presbíteros, tanto en los planes de estudio de los seminarios como en la formación permanente. Se recomienda encarecidamente a los obispos que esta formación sea exquisitamente cuidada”.

Durante los últimos años, los obispos españoles, conscientes de esta responsabilidad vienen impulsando la formación de los catequistas y promoviendo diversas iniciativas en sus propias diócesis y a través de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, tal y como manifiestan la realización de numerosos cursos de formación de catequistas, así como las publicaciones de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, tales como La catequesis de la comunidad (1983), El catequista y su formación (1985), Catequesis de adultos (1990) y “Orientaciones pastorales para la coordinación de la familia, la parroquia y la escuela en la transmisión de la fe” (2013), documentos en los cuales se hace especial mención a la formación de los catequistas y se ofrecen proyectos para la misma.

  • Ayudar al catequista a tomar conciencia de que la vocación del catequista tiene su origen en un llamamiento de Dios a determinados cristianos a quienes Él quiere encomendar la tarea de catequizar y tiene su raíz en la vocación común del Pueblo de Dios llamado a trabajar al servicio del designio salvador del Padre: “Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad” (1 Tim 2,4).

 

  • Ayudar al catequista a tomar conciencia de que el modelo determinante de toda la tarea del catequista es el seguimiento e imitación de la persona de Jesús, el primer evangelizador y Maestro y catequista de sus discípulos, que les envía a su vez a transmitir el Evangelio por todo el mundo: “Id y haced discípulos a todas las gentes” (Mt 28,19).

 

  • Ayudar al catequista a tomar conciencia de que el misterio pascual es el contenido fundamental del Evangelio, por lo que el catequista ha de tener muy presente que la transmisión del Evangelio pasa por la cruz y ha de saber arrostrar el rechazo, la incomprensión, el sufrimiento y la persecución como algo inherente al servicio del Evangelio.

 

  • Ayudar al catequista a ser sensible a una acción del Espíritu que no es uniforme en relación a los miembros de su grupo catequético, sino que es una acción diferenciada, es un “llamamiento que Dios dirige a cada uno” (CT 35),  ha de tratar de captar el carácter individualizado de esa acción divina y ayudar al catequizando a descubrirla en sí mismo, posibilitando el crecimiento de la semilla del don de la fe, depositada por el Espíritu en el corazón del hombre.

 

  • Facilitar al catequista la maduración de su propia fe personal, para que descubra  la acción del Espíritu Santo no sólo en el catequizando sino dentro de sí mismo, de tal forma que su testimonio de fe y su palabra evangelizadora forman una unidad estrecha en orden a la eficacia real de la catequesis, nutrida fundamentalmente no de la investigación y  las cuestiones teológicas abiertas a la exploración, sino de los valores evangélicos más fundamentales, tal como aparecen en las Bienaventuranzas y en el Sermón del Monte; de las actitudes subyacentes al Padre Nuestro, configuradoras de toda oración cristiana (cf. CC 231).

 

  • Ayudar al catequista a tomar conciencia de que la vocación del catequista tiene una profunda dimensión eclesial, ya que por un lado, es testigo y eslabón de una tradición que deriva de los apóstoles (DV 8), ya que quien catequiza transmite el Evangelio que, a su vez, ha recibido. Por otro lado, el catequista está inserto en una comunidad cristiana concreta y, como miembro activo de ella, desarrolla un acto eclesial, fundamental para la vida de la Iglesia y actúa como portavoz de la Iglesia, transmitiendo la fe que ella cree, celebra y vive.

 

  • Fomentar la sensibilidad para lo humano de tal forma que su palabra catequizadora pueda echar raíces en los intereses profundos del hombre e iluminar las situaciones humanas más acuciantes, promoviendo una respuesta viva al Evangelio y realizando  su tarea atento no sólo al mensaje del Evangelio sino al hombre a quien catequiza.

 

  • Fomentar el conocimiento de la dinámica concreta de su grupo, las tensiones que surgen, cómo va madurando, los momentos dinamizadores, la situación de cada miembro en la dinámica grupal, para facilitar que esa vivencia comunitaria vaya creciendo y madurando, movida por ese motor vitalizador que es el amor fraterno y creando un grupo no cerrado sino abierto a las necesidades humanas y religiosas de los hombres del entorno concreto.

 

  • Transmitir y profundizar en las enseñanzas del Magisterio sobre la evangelización y la catequesis, particularmente las del Catecismo de la Iglesia Católica y del Directorio General para la Catequesis.

 

  • Establecer una línea de formación en la que se articule orgánicamente la atención a la identidad cristiana y eclesial del catequista y su espiritualidad y la capacitación teológica y catequética del mismo.

 

  • Acompañar a los catequistas para que, a la luz de la pedagogía divina, realicen opciones metodológicas válidas y se reconozcan artífices del propio método.
  • PASCAT 1. Conocer el lugar que ocupa la catequesis, así como los rasgos que determinan su carácter propio como acción eclesial, estableciendo la relación de la catequesis con el primer anuncio del Evangelio, con la liturgia y con la acción caritativa y de promoción social.

 

  • PASCAT 2. Conocer las grandes etapas de la Historia de la Salvación así como las grandes experiencias Bíblicas, descubriendo el sentido de la Historia de la Salvación que alcanza su culminación en Cristo.

 

  • PASCAT 3. Conocimiento de la centralidad de la figura de Jesucristo en el mensaje y la moral cristiana.

 

  • PASCAT 4. Disponer de una síntesis de fe, fiel a la Escritura, a la tradición viva de la Iglesia y a los problemas del hombre y del mundo de hoy, tratando de conocer de un modo básico y profundo el Credo, resumen eclesial del Evangelio.

 

  • PASCAT 5. Conocer el significado del Padre nuestro y el pensamiento que lo sostiene y alimenta, ya que es el modelo de toda oración cristiana, y estar iniciado  en las formas más tradicionales de la oración de la Iglesia, especialmente en la plegaria de los salmos.

 

  • PASCAT 6. Descubrir aquellas experiencias del hombre de hoy, positivas o negativas,  que le hacen interrogarse por el sentido trascendente de la vida o abrirse a él.

 

  • PASCAT 7. Conocimiento sistemático del hecho religioso en las diversas culturas, así como de su influencia social, ética y cultural.

 

  • PASCAT 8. Capacidad para identificar y comprender el significado del lenguaje religioso como modo de expresar lo inefable.

 

  • PASCAT 9. Conciencia de la conexión entre la creencia cristiana y su vivencia en la comunidad eclesial.

  

  • PASCAT 10. Capacidad para comprender y utilizar el lenguaje técnico teológico.

  

  • PASCAT 11. Capacidad para captar y comprender el significado profundo de los signos sacramentales.

 

  • PASCAT 12. Habilidad para adoptar el talante, el carisma y la creatividad necesarios para la enseñanza religiosa.

Las fuentes fundamentales que avalan la propuesta del Título propio en Pastoral catequética y escolar, en su especialidad de Pastoral catequética, y que refrendan el programa formativo y los contenidos temáticos de los estudios propuestos son los siguientes: 

 

A. Libros blancos 

  • Constitución Española de 1978. Principios constitucionales (art. 27; 10; 20; 16).
  • Instrumento de Ratificación del Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre Enseñanza y Asunto Culturales, firmado en la Ciudad del Vaticano el 3 de enero de 1979.
  • Libro Blanco del Programa de Convergencia Europea de ANECA. Véase: http://www.aneca.es

 

 

B. Documentos de la Conferencia Episcopal Española 

  • Comisión episcopal de enseñanza y catequesis de la Conferencia Episcopal Española, “El catequista y su formación”, 1985.
  • Comisión episcopal de enseñanza y catequesis de la Conferencia Episcopal Española, “Catequesis de adultos”, 1990.
  • Comisión episcopal de enseñanza y catequesis de la Conferencia Episcopal Española, “Proyecto marco de la formación de los catequistas”, 1998.
  • Comisión episcopal de enseñanza y catequesis de la Conferencia Episcopal Española, “La iniciación cristiana. Reflexiones y orientaciones”, 1998.
  • Comisión episcopal de enseñanza y catequesis de la Conferencia Episcopal Española, “Orientaciones pastorales para el catecumenado”, 2002.
  • Comisión episcopal de enseñanza y catequesis de la Conferencia Episcopal Española, “Orientaciones pastorales para la iniciación cristiana de niños no bautizados en su infancia”, 2004.
  • XCVII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española,“Orientaciones pastorales para la coordinación de la familia, la parroquia y la escuela en la transmisión de la fe”. 

 

C. Referentes relacionados de la UCAM

1. Estudios del Módulo de Educación Integral: los diferentes ciclos formativos que ofrece la Universidad Católica San Antonio incorporan las particularidades de un centro universitario de vocación católica y comprometido con ofrecer a los estudiantes una formación integral y personalizada, así como la capacitación adecuada para hacer frente a las necesidades y a la demanda que la sociedad requiere de los titulados. Así, mediante módulo “formación integral”, incluido en plan de estudios, se intenta promover una educación que posibilite el desarrollo pleno de la persona y  la excelencia en su futuro profesional, tomando como elementos básicos los fundamentos de la cultura europea y occidental: la teología, la ética y las humanidades. 

2. Máster en Desarrollo Social: el Máster en Desarrollo Social de la Universidad Católica San Antonio de Murcia tiene como objetivo general la formación avanzada, multidisciplinar técnica e integral de las personas que desempeñan labores de desarrollo social, preparándolas personal y profesionalmente para realizar su labor en un proceso que incluye la asimilación de elementos interdisciplinares y habilidades prácticas. 

Instituto Internacional de Caridad y Voluntariado Juan Pablo II – IICV: el Instituto Internacional de Caridad y Voluntariado Juan Pablo II (IICV) es una institución universitaria dependiente de la Universidad Católica San Antonio (UCAM), patrocinado por el Consejo Pontificio "COR UNUM para la promoción humana y cristiana" de la Santa Sede y que colabora con otros organismos para la consecución de sus objetivos. El Instituto, desde una inspiración cristiana, realiza su misión en diálogo con las ciencias sociales, ofreciendo a las personas, asociaciones, organizaciones y a la sociedad en general orientaciones en el ámbito de la ayuda social.

Introducción 

A la luz de los criterios inspiradores y las orientaciones pastorales de El catequista y su formación y de las directrices del Directorio General para la Catequesis, se exponen los principios o bases de programación para la formación de catequistas. En primer lugar conviene advertir que todo plan de formación de catequistas debe:

 

  • Estar integrado en el proyecto general de pastoral y en el de catequesis en particular, de una diócesis o de una parroquia. La formación de los catequistas, que participan del conjunto de la misión de la Iglesia particular, ha de verse reflejada en el desarrollo de los planes y programas concretos de la misma. 
  • Proporcionar una formación que, partiendo de la profesión de la fe, ofrezca una exposición orgánica y sistemática de los contenidos fundamentales de la fe y de la vida cristiana, teniendo en cuenta tanto el nivel formativo como la situación de los destinatarios. 
  • Poner al alcance de los catequistas una formación teológica que les ayude a consolidar la fe recibida, les proporcione certezas básicas de esa fe y les prepare para ser testigos y transmisores de la misma. 
  • Prepararles para la comunicación de la fe y de la vida cristiana en ámbitos concretos y para destinatarios diversos. 
  • Ofrecer un plan de formación realizado en la unidad de la fe de la Iglesia de modo que ayude a los catequistas a crecer en la comunión eclesial. 
  • Hacerse en un ámbito de experiencia de fe y de vivencia comunitaria. Ha de ser una formación que se oriente decididamente a favorecer el crecimiento de la fe, evitando el peligro de reducirla a lo puramente académico. 

 

Asignaturas y distribución de ECTS 

El plan de estudios se compone de 33 créditos ECTS

  • El Título propio en Pastoral catequética y escolar, en su especialidad de Pastoral catequética, está diseñado para impartirlo en la modalidad semipresencial, con el objetivo de facilitar así la adquisición de competencias por parte de los alumnos que presentan circunstancias privadas especiales. Los 33 créditos ECTS quedan distribuidos de la siguiente forma: 

CRÉDITOS TOTALES

33 Créditos

TIPO DE MATERIA

Obligatoria

Religión, cultura y valores

6 ECTS                                                          

Mensaje cristiano

6 ECTS

Iglesia, sacramentos y moral

Catequética fundamental

6 ECTS

3 ECTS

Historia de la catequesis

3 ECTS

Pedagogía y programación catequética

Catequética por etapas

Evangelización y contextos culturales

3 ECTS

3 ECTS

3 ECTS

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