Cruz de Frontera
El símbolo se constituye en Cruz protectora de frontera frente a los nazaríes granadinos. Adquiere fama de milagrosa y origina relatos de prodigios de cautivos liberados que depositaban sus ex-votos en la capilla de la fortaleza defendida por la Orden Militar de los Templarios y después por la de Santiago.
Fue aumentando su pronta fama como signo portador de una ideología, de un mensaje y de una fuerza propulsora. Su conocimiento pronto se extendió a los reinos cristianos de la Península. La época de mayor difusión fue en los siglos XVI y XVII.
Numerosas Órdenes religiosas fundan conventos en Caravaca (franciscanos, jesuitas y carmelitas de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa). La fama de la Cruz se extendió por toda la América hispana y gran parte de Europa.
Texto: D. Pedro Ballester Lorca – Capellán de la Basílica-Santuario de la Stma. y Vera Cruz de Caravaca





