De Sevilla a Caravaca
Propuesta de la Asociación de Amigos de la Vera Cruz, San José de la Rinconada (Sevilla).
LOS CAMINOS DE LA VERA CRUZ
Año Jubilar 2010
Camino de Sevilla a Caravaca
Punto de partida: Catedral de Sevilla. Después de visitar la Ciudad, recoger y sellar nuestras credenciales las cuales nos identificaran como peregrinos de la verdadera cruz ( lugar de recogida de las credenciales en la Catedral de Sevilla o en nuestra sede en San José de la Rinconada C / Blas Infantes N53.) Símbolo este del cristianismo verdadero, nos pondremos en marcha, para salir de la ciudad, comenzando a caminar por la c/ D º Raimundo, calle que comienza a la derecha del Palacio Arzobispal, después vendrán las calles Abades, Cabeza del corral del Rey, Alhóndiga, Bustos Tavera, San Luís, Arco de la Macarena, D º Fabrique, Sánchez Pizjuan y atravesaremos la avenida
Y seguiremos por la c/ Medina y Galnares. Si Seguimos en dirección Sierra Norte, pasando por la barriada de San Jerónimo , dejaremos la ciudad, pasando por lo alto del puente, por donde discurre el trazado de la vía del tren, autovía de la Expo y arroyo del Tamarguillo. Seguiremos en dirección la Rinconada, carretera (A-1008), hasta alcanzar el cruce o rotonda dirección San José de la Rinconada – Brénes – por donde deberemos de encaminarnos, a San José De la Rinconada.
La siguiente etapa nos lleva de San José de la Rinconada a Carmona. Carmona esta situada sobre una elevada colina, contemplando la vega surcada por el río corbones, a 30 Km. de Sevilla. La tierra que la rodea es muy fértil y era paso obligado de la vía Augusta (Calzada Romanas), en la cual sé desarrollo una prospera actividad mercantil. Hoy sus calles de Sabor Andalusí y sus colosales monumentos, aumentan su extensa historia, y convierten a Carmona en una ciudad museo.
Gran parte de sus riquezas se conservan en yacimientos arqueológicos. La conquista cristiana trae consigo la nueva fe, que quedo reflejada en las edificaciones de iglesias y conventos. El pueblo carbonéense, con su sabiduría respaldada por las diversas culturas, y los pueblos con lo que ha convivido, a sabido conservar su propia personalidad convirtiéndola en sus señas de identidad. La salida se encuentra en la rotonda que sé aya delante del monumento artístico “Puerta de Sevilla”.
Con dirección a Marchena, cogeremos la carretera nacional (A-4) la vieja nacional, una larga bajada nos espera. Encontrándonos una nueva señal de salida a la derecha y siguiendo la carretera llegaremos a Marchena.
Por el camino, encontraremos descanso en algunos de los árboles que nos darán sus acogedoras sombras, aunque el agua y los alimentos deberemos de aprovisionarnos en el pueblo, ya que no hay lugar de avituallamiento.
Marchena, cuna de pintores, escultores y artistas de cantaores de renombres y saeteros. Sus calles de mansiones señoriales en un entorno natural, sus callejuelas llenas de encanto enmarcadas entre un mar de olivos y cereales invita a un paseo tanto por su casco antiguo histórico monumental como por sus alrededores. Para nuestro peregrino ofrece especial interés la iglesia de la Vera Cruz, del siglo XVI. Otros lugares merecedores de atención son la Plaza del Ayuntamiento (s. XX), las iglesias de San Juan Bautista (s. XVI), San Sebastián (s. XVIII), San Miguel (s. XV), San Agustín (s. XVII), Santo domingo (s. XVI) y Santa Isabel (s. XVII); Casa Fabrica (s. XVIII), Casas Señoriales del s. XVIII, Plaza Ducal, Plaza de armas (s. XVII), Antigua Alcazaba (época Almohade), Ronda de la Alcazaba (s. X), Puerta de Sevilla (s. XII), el Museo Lorenzo Coullaut Valera y los conventos de la Concepción (s. XVI) y de Santa Clara (s. XVI).
Saliendo por la A-364, seguimos camino hasta Écija, conjunto histórico artístico desde 1966, y conocida como la “Ciudad del Sol” o “Ciudad de las Torres”. Visita obligada para el peregrino será la iglesia de la Santa Cruz y Museo de Arte Sacro. La oferta monumental de Écija se completa con el Mirador de Peña flor y de Vena mejí; las iglesias de Santa Bárbara, San Francisco, Santa Ana, Santa María, San Felipe Neri, Santa Victoria, Santiago, San Gil, San Juan, Santa Concepción, de los Descalzos, Santa Carmen; los Palacios de Aguilar, Santaella, Almenara, Peñaflor, Alcántara, Valdermoso, de Justicia; las Casas Palacio de Garcilaso, Laso de la Vega, Palma, Cárdenas, los Conventos de la Cruz, de la Mercad, San Pablo, Santo Domingo, Florentinas, las Marroquíes, Filipensas, Jesuitas y Teresitas; y otros edificios civiles como la Plaza de Abastos, las Antiguas Carnicerías Reales y la Casa del Gremio de la Seda.
Para ir de Écija a Santaella deberemos dirigirnos por la Avd del Genil, hasta llegar a la Avd Dr. Fleming y el parque San Pablo; en la rotonda hay que girar a la derecha y cruzar el río Genil. Seguiremos hacia la segunda rotonda donde nos encontraremos tres direcciones, escogiendo la que va hacia Lucena para más tarde dirigirnos a Santaella. La calzada tiene arcén pequeño, pero es buena y tranquila. Volveremos a salir por la carretera (CP-267) con dirección al monasterio de la Virgen del Valle (Patrona de Santaella). Esta segunda salida llega a la general que viene de Puente Genil (Córdoba), hasta aquí hay 7,90 Km. El terreno es tanto de bajada como de subida, y cruzaremos el canal de riego del Genil. La segunda salida no tiene arcén, pero en contraste es muy tranquila. Una vez en Santaella es recomendable la visita a la Iglesia de la Asunción, (Antigua mezquita) de 1527; la Ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz (referencia de la Hermandad de la Vera Cruz de Santaella) y María Santísima del Mayor Dolor; el Castillo medieval, la Casa señorial de las columnas (1730) y el Pósito (1736, actual casa de la cultura).
La salida de Santaella es en dirección a Puente Genil (A-379) y en el cruce a la derecha dirección Montalbán. La calzada tiene un arcén pequeño pero bueno. En Montalbán, destaca la ermita del Calvario y la ermita de Madre de Dios.
El siguiente hito en este itinerario es Montilla. Dentro del castillo, la parroquia de Santiago, de estilo gótico mudéjar, merece la atención del caminante. Otros centros de interés son la Iglesia del convento de Santa Clara (s. XVI, actual Hospital Municipal), la Iglesia de San Sebastián,el Palacio de Medinaceli, los Graneros Ducales (s. XVIII), las distintas casas señoriales de la población, entre las cuales es notable la Casa del Inca (s. XVII). Entre las fiestas más propias de Montilla están las de la Cruz, el primero de mayo.
Saliendo de Montilla, seguiremos por la c/ Fuente Álamo y Avd de Italia. Llegando a la estación de RENFE, giraremos a la izquierda por la Avd. Márquez de la Vega Almíjo, hasta la c/Pedro Jiménez saliendo a la carretera (Co -282) a Nueva Carteya. Aquí podemos admirar los sembrados de vid, hectáreas y hectáreas de este cultivo, salpicados de olivos. Pasando junto al Museo del Aceite, de visita recomendable. La carretera es la (A-3130) con dirección a Doña Mencía-Luque. Aunque carece de arcén es una vía muy tranquila y sosegada, que seguiremos hasta el próximo pueblo que es Nueva Carteya. Es una población reciente (1822), aunque su historia se remonta al periodo ibero. Para continuar nuestra ruta, hay que salir por la calle principal, donde hay indicadores a Dª Mencía- Luque. En la Avd Miguel Merino, que es la que cruza el pueblo, está la salida a Dª Mencía, resulta fácil y hay 14 km. hasta el pueblo siguiente. A lo largo de esta ruta seguiremos los sembrados de olivos y de algunas vides. El terreno es ondulado, y a partir de aquí subiremos cada vez más hasta una cota alta. Por primera vez aparece vegetación frondosa característica de las regiones húmedas, cómo son el castaño y álamos. La subida es de 4 km. de longitud y encontraremos la señal del camino a la derecha. Desde aquí la carretera se convierte en la A-318, y nos desviáremos hasta el cruce de entrada, y desde allí hasta la localidad. Doña Mencía se encuentra rodeada por la sierra subbética. El término pertenecía a Baena y en 1653 obtuvo su independencia municipal. Un paseo por sus calles permite al viajero descubrir estrechas y sinuosas callejuelas, junto a casas señoriales. Los lugares de interés son el castillo del siglo XV, la Iglesia de Consolación (1420), la Ermita Espíritu Santo (1936), la Ermita del Calvario, la Calle llana (s XV) y el Pilar de abajo (1653). Es otra de las localidades que celebran las cruces de mayo.
Seguimos hacia Zuheros, conjunto histórico artístico desde 2003, donde resalta el castillo excavado en la piedra. Tras esta parada, la carretera de salida hacia Luque es la A-318, tiene el firme bueno. Aquí encontraremos la paz y el sosiego que tanto deseábamos, ya que nos encontramos en la misma frontera del Parque Nacional y esto nos permitirá relajarnos en plena naturaleza. Más adelante el firme es bueno, pero con pendiente pronunciada durante 9 km. y llegamos a la N-432, continuando por la misma dirección (Alcaudete). Hay que tener precauciones, porque el firme va cambiando para peor y ahora la subida es de 13 km., prolongada también con fuerte pendiente. Al final del ascenso nos encontraremos la señal de cambio de provincia de Córdoba a Jaén; la carretera sigue siendo la N- 432 con dirección Alcaudete. Pero antes, pasamos por Luque, en cuyo término se encuentra la reserva de la Laguna del Conde o del Salobral; estamos en la zona de producción de aceite de oliva virgen, denominación Baena. En Luque podremos admirar el castillo-alcazaba, las Iglesias de la Asunción o de San Bartolomé, y las ermitas de la Aurora, San José, San Agustín y de la Virgen del Castillo.
Continuando por la N-432, como ya se ha dicho, llegaremos a Alcaudete. Su vida económica gira en torno a las conservas, el mueble y la agricultura. Entre sus muchos monumentos, tienen categoría de monumento histórico el castillo fortaleza y la Iglesia de Santa María la Mayor. Pero hay que destacar también las iglesias de San Pedro y del Perdón; el Hospital de la Misericordia; las ermitas de Santa Ana, Santa Catalina, La Fuensanta, El Calvario; y muy propio de Alcaudete son las cruces, como la del Arroyo, la del Caminillo o la del Humilladero. Fuentes, conventos, cuevas, casas y palacios completan el conjunto de esta bella localidad jienense.
Saldremos por la A-316 camino hacia Martos. El terreno aquí es ondulante de Sierra Morena, la vegetación sigue siendo escasa y de secano, los sembrados son de olivos. Hay 20 km. para Martos; para entrar al pueblo hay que hacerlo por la primera entrada. En Martos se empieza a respirar un anticipo de lo que será la explosión del Renacimiento en Jaén, Úbeda, Baeza, Sabiote, etc… así lo atestiguan la Iglesia de Santa María de la Villa, la Iglesia de San Francisco, el Ayuntamiento de 1577 o la Fuente Nueva (1580). Y llegamos en nuestro camino a Jaén.
El camino sigue en dirección Úbeda, Mancha Real y Bedmar y Garcíez. El municipio de Mancha Real ocupa toda la franja este de la comarca de Jaén, al norte linda con el río Guadalquivir y al sur con Sierra Mágina, terrenos éstos forestales para desde aquí convertirse en campiña olivarera. En este municipio hay un equilibrio de la actividad económica, que se reparte entre la olivicultura y la industria oleica, muy desarrollada. Con la industria del mueble, la de aperos, maquinarias agrícolas y también la fabricación de ordenadores que en conjunto hacen de este municipio unos de los más ricos y dinámicos de la provincia. La visita recomendad incluye la Iglesia Parroquial de San Juan Evangelista (s XVI), el Convento Carmelita de San Juan de la Cruz, la Ermita de San Marcos (s XVIII), la Portada de Piedra.
De Mancha Real tendremos que salir por el norte hacia la autovía que va a Bailen, para luego desviarnos en la rotonda hacia la nacional A-320. Tiene calzada buena, pero poco arcén, el terreno es de secano con cultivos de olivos, y a lo lejos se divisan las primeras coníferas, propias del terreno de altitud que nos aguarda más adelante. Nos dirigimos a Jimena, donde merece la pena detenerse en la parroquia de Santiago el mayor y en la Torre del Homenaje, resto del antiguo castillo. La carretera a Bedmar y Garcíez es la A-324 y hay 17 km. hasta llegar al pueblo, la calzada es ancha y el firme está en buen estado. En la zona hay paradores de ICONA. Al entrar en Bedmar encontraremos una bajada bastante pronunciada, pero como la carretera tiene el firme bueno no habrá problemas para seguir circulando. Justo antes de entrar se vuelve a subir, y es aquí justo donde se puede apreciar las altas cumbres de las sierras de Cazorla con 2167m de altitud dentro del Parque Nacional de Sierra Mágina. Aunque la lejanía es grande, su inmensidad es profunda y grandiosa. En Bedmar y Garcíez, no debemos pasar de largo ante la Fortaleza de Almanzor, el santuario de la Virgen a Cuadros, o la senda de los adelfares.
En Jodar, podremos visitar el Castillo, uno de los más antiguos de Andalucía; la Iglesia de la Asunción, la Iglesia del Santo Cristo de la Misericordia o la Ermita de San Isidro Labrador. Y en mayo, la fiesta de las Cruces.
Para continuar, de Jodar a Huesa tendremos que cruzar todo el pueblo, por la calle principal, que nos desviara a la derecha. Cuando lleguemos al Centro de salud nos desviaremos en dirección a la autovia. A continuación encontraremos nuevamente una nueva carretera más estrecha que desemboca a otra mucho mayor y mejor, con una señal del camino. Pasaremos el río, la estación del tren y seguiremos adelante, donde la calzada se torna estrecha, pero buena y tranquila ¡justo lo que andábamos buscando! Las ondulaciones son suaves. A 6 km. hay una pedanía (Carrillo). Un poco más adelante encontraremos nuestro destino, Huesa. Vamos jalonando el camino, atravesando pequeños y pintorescos pueblos como Tíscar o Hinojares, junto a otras localidades de más entidad, como Pozo Alcón. Desde aquí, el itinerario sigue hacia Castril. La carretera de salida se encuentra en una rotonda con la calzada estrecha, justo en el borde se encuentra una montaña rocosa y una de las rocas se parece a la cabeza de un mandril. A partir de aquí la zona tiene mucha arboleda donde tenemos la posibilidad de acampar, ya que hay un camping muy cerca. Pasaremos el río Guadaletín, que desemboca en el embalse del Negretin. El terreno es de suaves pendientes, acompañados de pinos de diferentes variedades, así hasta la bajada con dirección a Castríl. Durante el recorrido nos encontraremos las salidas hacia las diferentes pedanías que tiene Pozo Alcón , así como las canteras de mármol blanco de la zona, seguidas de la presa del Portillo. Pasada ésta podremos ver el pueblo del Castril en una loma. Pueblo pequeño, blanco, recoleto y humilde pero a su vez grande y hermoso. Encontraremos otra señal del camino antes de entrar.
La ruta de Castril a Huéscar es de fuerte bajada, aunque la calzada está en buenas condiciones. Los pinos y las familias de diferentes coníferas nos acompañaran durante el recorrido. En uno de los descensos entraremos en un valle espacioso donde la naturaleza salvaje se pierde para dar paso a la otra naturaleza dominada por el hombre, y los sembrados de olivos ocupan todo el valle hasta el horizonte. Existen varias pedanías como la de Fátima, con posibilidad de descansar, ya que existen establecimientos para ello. Seguiremos en la A-326, cruzaremos el embalse de San Clemente llegando a la cota cero en la carretera, los campos se llenan de cereales, almendros y huertas. Son valles muy abiertos, donde podremos apreciar las cumbres de las montañas de Cazorla y de la Sierra María, y transcurriremos junto al río Jarandilla hasta que lleguemos a Huéscar que es nuestro nuevo destino. Lugares de interés son las Iglesias de Santiago, de Santo Domingo, o la Colegiata de Santa María la Mayor; el Canal de Carlos III; la casa solariega de los Peralta, o los restos de la Alcazaba.
Estamos en la provincia de Granada, y nos dirigimos al corazón de la Sierra de Segura, por la C-330. El terreno es muy suave, apenas existen ondulaciones cruzaremos un nuevo valle donde la carretera se aprecia muy recta, los sembrados salpican todo el entorno, siendo éstos de cereales. Antes de entrar a La Puebla de Don Fadrique nos encontraremos con una pendiente bastante pronunciada, para luego volver a descender.
A partir de aquí, el itinerario es el mismo que el final de la ruta Granada – Caravaca, que se encuentra en la carpeta correspondiente.





