Saludo del Presidente
LA UNIVERSIDAD CATÓLICA SAN ANTONIO de Murcia (UCAM) nace en 1996 del corazón de la Iglesia con la firme vocación de ser un instrumento al servicio del hombre y la sociedad actual. Como Universidad, comparte con el resto de universidades el objetivo de ofrecer una docencia y una investigación de calidad, se diferencia sin embargo por el Espíritu que la anima en su misión. Espíritu que le viene de su clara identidad católica, de su profunda comunión con la Iglesia, de la que se siente miembro activo en su misión evangelizadora.
Animada por este espíritu, la UCAM entendió, desde su fundación, que su misión educativa no consistía exclusivamente en trasmitir a sus alumnos los conocimientos teóricos y prácticos inherentes a las titulaciones en las que cursan sus estudios. Su misión no era sólo instruir; sino educar; formar personas íntegras que se insertan en la sociedad de una manera creativa y transformadora.
Esta forma de entender su misión educadora, unida a su vocación de servicio y a la convicción plena de la excelsa dignidad de cada hombre, de cada uno de sus alumnos, le llevaron a crear un servicio de tutorías individualizadas y personalizadas, en el que un mismo tutor acompaña al alumno durante toda su formación universitaria ofreciéndole orientación académica, psicopedagógica y personal. Este servicio, además de contribuir a la mejora del éxito académico del alumno y de favorecer su madurez y desarrollo personal desde la educación en las virtudes, contribuye a hacer de la Universidad una comunidad auténticamente humana.
De esta forma, la UCAM contribuye al verdadero progreso y desarrollo de la sociedad, formando personas con juicio racional y crítico y al servicio de la sociedad, pues ya desde su tiempo de estudio y formación han tenido la experiencia de ser reconocidos desde su condición personal, de ser tratados como seres únicos llenos de dignidad.
Deseo sinceramente que Dios nos conceda su generosa gracia y bendición a todos los que formamos parte de la comunidad universitaria de la UCAM, y a todos aquellos que nos sostienen con su inestimable ayuda y sus oraciones a fin de que la Universidad Católica San Antonio, bajo el amparo de la Virgen María, sea un importante foco de irradiación de fe y cultura en la que se ofrezca una verdadera formación cristiana, humana y profesional y se facilite el encuentro con Jesucristo resucitado, Camino, Verdad y Vida.

