Aspecto Relacional. Habilidades Sociales
¿Cómo conseguir que tus relaciones con los demás sean satisfactorias?
- Debes escuchar más que hablar.
- “Sólo se valora lo que se conoce”. No critiques a nadie sin conocerlo. No te posiciones frente a alguien basándote en las opiniones de los demás. Conoce tus prejuicios y somételos a análisis.
- Guarda confidencialidad respecto de lo que te cuenten. Sé leal.
- Las críticas que merecen la pena se dicen a la cara. Las demás sólo traicionan la relación y te empobrecen.
- Ante las diferentes circunstancias de la vida sitúate con serenidad. Observa, reflexiona, medita.
- Debes aceptarte a ti y a los demás tal y como son. No te generes expectativas exageradas y poco realistas que terminen por frustrarte.
- Sé asertivo y responsable.
¿Qué significa ser una persona asertiva y responsable?
- Reconocer los propios derechos y deberes y defenderlos, respetando a los demás.
- Hablar de forma fluida y con seguridad, sin bloqueos ni muletillas, con contacto ocular directo, pero no desafiante, con el cuerpo relajado. Defensa sin agresión. Honestidad. Capacidad de hablar de propios gustos e intereses. Capacidad de discrepar abiertamente, de pedir aclaraciones, de saber decir ‘no’ o ‘sí’ cuando haya que decirlo. Saber aceptar errores. Saber asumir las propias obligaciones.
- No sentirse inferior ni superior a los demás. Satisfacción en las relaciones. Respeto por los otros y por uno mismo. Saber olvidarse de sí mismo y pensar en los demás.
- Aclarar equívocos.
¿Qué necesitas saber de ti para conocer mejor a los que te rodean?
- Aprende a vivir en el presente. En el aquí y en el ahora. Aprende a perdonar. Guarda el aprendizaje del pasado y sé libre para vivir el presente.
- Vive con valor. No permitas que el miedo te impulse a tomar decisiones equivocadas en tu vida. Fortalece la confianza en ti mismo y en la Providencia; de manera que puedas enfrentarte a cualquier situación difícil e inesperada que te toque vivir. Recuerda que la mayoría de las veces los temores existen sólo en tu mente.
- Ponte metas que den sentido a tu esfuerzo diario. ¿Quién quieres ser?¿Cómo quieres vivir?¿En qué te gustaría invertir el resto de tu vida? Intenta vivir con entusiasmo lo que hagas y ten voluntad, disciplina y constancia para alcanzar tus metas.
- Siembra paz y amor a tu alrededor. Entrega y comparte lo mejor de ti: una sonrisa, un gesto amable, un acto de bondad, un detalle, una frase amistosa y optimista; esto puede ser suficiente para suavizar, refrescar o fortalecer la vida de alguien.
- Asume la responsabilidad de tu vida. Deja de buscar culpables de lo que te pasa; evita sentirte víctima de los demás; no te quejes ni lamentes todo el tiempo. Recuerda que eres el principal actor de tu vida. Si quieres mejorar o transformar tu estilo de vida necesitas cambiar algunas de tus creencias, mejorar tu actitud, vencer algunos de tus temores y ajustar tu comportamiento para que sea reflejo de tus valores esenciales.
¿Cuáles son las habilidades sociales necesarias que debes tener en cuenta cuando te relacionas con los demás?
- Primeras habilidades sociales: escuchar, iniciar y mantener una conversación, formular una pregunta, dar las gracias, presentarte, presentar a otras personas.
- Habilidades sociales avanzadas: pedir ayuda, participar, dar y seguir instrucciones, disculparse, convencer a los demás, rehusar peticiones, resistir la tentación, solicitar un cambio de comportamiento molesto, discrepar de los demás, resistir la interrupción de los otros, reconocer un error, admitir ignorancia, aceptar o rechazar compañía.
- Habilidades relacionadas con los sentimientos: conocer los propios sentimientos, expresar los sentimientos, comprender los sentimientos de los demás, enfrentarse con el enfado del otro, expresar afecto, resolver el miedo.
- Habilidades alternativas a la agresión: pedir permiso, compartir algo, ayudar a los demás, negociar, emplear el autocontrol, defender los propios derechos, responder a las bromas, evitar los problemas con los demás, no entrar en peleas.
- Habilidades para hacer frente al estrés: formular una queja, responder a una queja, resolver la vergüenza, arreglárselas cuando le dejan de lado, defender a un amigo, responder a la persuasión, responder al fracaso, responder a una acusación, prepararse a una conversación difícil, hacer frente a las presiones de grupo.
- Habilidades de planificación: tomar iniciativas, discernir sobre las causas de un problema, establecer un objetivo, recoger información, resolver los problemas según su importancia, tomar una decisión, concentrarse en una tarea.
¿Cómo puedo resolver un conflicto con otra persona? ¿Me han cogido manía?
- Algunos de los conflictos se originar por malos entendidos. Se producen porque no hay una escucha de calidad entre las dos partes enfrentadas. A veces, oímos lo que nos dicen pero no llegamos a escuchar el sentimiento que hay detrás del conflicto.
- Reaccionamos rápidamente defendiéndonos de lo que consideramos un ataque hacia nuestra persona y así cada vez el enfrentamiento cobra mayores dimensiones. ¿Por qué no respirar un poco y meditar la situación que estás viviendo? Intenta descubrir cuáles son los sentimientos que están detrás de las disputas. Y en la medida de lo posible vuelve a hablar con la otra persona, en esta ocasión para escuchar atentamente su demanda interna. No te precipites por el camino del juicio y de las descalificaciones.
- Otros conflictos, la mayoría, se producen por nuestro orgullo, egoísmo, etc. Presta atención no vaya a ser que el origen de la disputa esté en ti.
- Una vez que hayas comprobado tu responsabilidad, y en su caso, una vez que hayas podido escuchar el sentimiento y la verdadera demanda del otro, seguro que la controversia la ves de otra manera. Has hecho el camino suficiente para ser parte de la solución y no parte del problema.
¿Qué debo tener en cuenta cuando decido convivir en un piso con otras personas?
Puede que tengas muchos amigos con los que te llevas genial para pasar parte de tu tiempo, pero que no sea tan fácil vivir con ellos. Debes tener en cuenta una serie de factores a la hora de elegir la persona con la que vas a compartir un piso: si es ordenado o desordenado, si fuma o le molesta que otras personas fumen, si es puntual o impuntual, cómo le gusta escuchar la música, ver la televisión, si es muy trasnochador o por el contrario prefiere levantarse muy pronto, si es deportista, si le gusta reunirse con mucha gente para organizar fiestas en casa…
- La clave para superar la convivencia está en establecer desde el principio unas normas respecto a la casa, en pactar sobre el espacio y el tiempo de cada uno.
- Y especialmente, en hablar, hablar y hablar sobre todas las dificultades que vayan surgiendo.
- Las cuentas siempre muy claras.
- Sé tolerante con los otros. Y pide lo que necesitas.
- No se deben decir las cosas a través de los reproches. Tampoco se deben callar sumisamente.
- Es importantísimo hacer un reparto de las tareas domésticas.
- Reconoce tus errores y discúlpate cuando te hayas equivocado.
¿Qué habilidades sociales supone trabajar en equipo?

A partir de ahora, son muchas las ocasiones en las que vas a tener que trabajar en equipo. Todos los integrantes del equipo deben saber que son parte de un grupo; por lo mismo, deben cumplir cada uno su rol sin perder la noción de equipo. Para ello, tienen que reunir las siguientes características:
- Ser capaces de poder establecer relaciones satisfactorias con los integrantes del grupo.
- Buenas comunicaciones interpersonales. Que se escuche a los otros, que los demás sean respetados y que haya afecto entre los integrantes.
- Ser leales consigo mismo y con los demás. Debe haber interés por alcanzar el objetivo común y estar de acuerdo en éste, considerando la motivación de cada miembro del grupo.
- Deben delimitarse las funciones que cumplirá cada persona, dar a conocer las normas de funcionamiento, cómo va a ser la dirección y quién la ejercerá y establecer el calendario de reuniones. Además se debe respetar las funciones específicas de cada uno de los miembros.
- Tener espíritu de autocrítica y de crítica constructiva. Debe ejercitarse el consenso en la toma de decisiones. En la medida que se escuchan las opiniones de todos, se obtiene el máximo de información antes de decidir, y los integrantes se convencen con argumentos más que con votaciones.
- Tener sentido de responsabilidad para cumplir con los objetivos. Es necesario establecer claramente la situación, tema o problema en el cual se va a trabajar; prepara un programa objetivo, con una clara y precisa definición de objetivos y con metas alcanzables.
- Crear un clima democrático, en donde cada persona pueda expresarse libremente sin ser juzgado por sus compañeros, y donde cada idea pasa a ser del grupo, por lo tanto, el rechazar una idea no significa rechazar a la persona.
- Tener capacidad de determinación, optimismo, iniciativa y tenacidad. Disposición de colaborar y de intercambiar conocimientos y destrezas. Esto implica contar con el tiempo necesario para que cada integrante pueda mostrar a los otros lo que sabe y esté dispuesto a entregar los conocimientos que posee para que los demás también lo aprendan.
- Tener inquietud por la mejora constante, por la superación.
Con todo ello, debo ir pensando en qué habilidades sociales tengo que cuidar y entrenar con esmero para desarrollar mejor mi carrera profesional.

