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Joaquín Jareño Alarcón (1963).
Doctor en Filosofía por la Universidad de Murcia. Ha sido profesor
en IES “Ceutí”, IES “Melchor de Macanaz”,
IES “Gabriel Miró” y en la Universidad Pontificia
Gregoriana impartiendo las asignaturas de Ética y Cosmología.
En la actualidad es Profesor Adjunto de la materia de Ética y
Deontología en la Universidad Católica San Antonio.
Religión y Relativismo en Wittgenstein
En una breve anotación realizada
hacia 1946, escribe Wittgenstein que "la religión es lo
más profundo y tranquilo del mar, que sigue tranquilo por altas
que las olas sean de arriba". Personaje con una profunda sensibilidad
religiosa, Wittgensteien se dedicó a su labor filosófica
como una exigencia moral. Su interés principal fue el análisis
del lenguaje en sus manifestaciones, tratando de ver lo común
a los procesos lingüísticos. Aceptando como punto de partida
que una palabra adquiere significado merced al juego de lenguaje en
que aparece, estamos aceptando asimismo, el peculiar valor de la acción
en la construcción del contenido de los términos. La complicada
forma de vida humana puede admitir diferentes formas de conceptualizar,
así como distintos modos de desarrollar los mismos juegos lingüísticos.
No obstante, la reflexión de Wittgenstein tiene como intención
evitar la existencia de islote, alejados entre sí, resaltando
la continuidad que hay por debajo de la aparente separación entre
juegos de lenguaje. Esto permite comprender el valor del lenguaje religioso,
entendido no como una isla semántica al margen del resto de la
acción lingüística, sino en la relación con
ella, consistiendo su valor en lograr ese cambio de actitud hacia las
cosas, que conforman una manera peculiar de vivir nuestros problemas
y dar sentido a los interrogantes existenciales.
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