 |
Día
a día nuestra Universidad se encuentra con
los retos a los que ha de enfrentarse una institución
universitaria joven y en plena expansión.
No se trata ya de eludir el mimetismo de las deficiencias
que hoy aquejan la enseñanza superior por
sus problemas estructurales de endogamia o de financiación;
o del exceso incontrolado de la población
universitaria; o de las insuficiencias en el sistema
educativo de la enseñanza secundaria que
tanto lastran el eficiente desarrollo de la actividad
de la Universidad. Se trata, y esto nos ocupa especialmente
en la UCAM de mantener la imbricación ya
conseguida de nuestro quehacer universitario en
el creciente desarrollo socioeconómico, exponencial
en muchos órdenes, que hoy desborda cualquier
actividad no planificada. Esta Universidad encara
sus previsiones hacia el nuevo marco social, al
que nos está empujando el cambio de siglo,
para hacerla, en sus estructuras y dimensión,
en sus objetivos, en sus métodos, en su talante,
una Universidad identificada no solo con la calidad
académica sino, indisolublemente unidad a
ella, con la calidad personal de sus estudiantes.
Se pretende así reducir el alumnado a los
límites razonables en los que la ratio profesor/alumno
procure la atención suficiente para conseguir
la personalización educativa como objetivo
básico; o el equilibrio necesario entre la
docencia teórica y la práctica que
demanda hoy la formación superior de calidad;
o la compatibilidad entre la especialización
del saber y su conjunto armónico integrado.
Todo ello con el objetivo que la sociedad que espera
a nuestros alumnos - ya denominada sociedad del
conocimiento -, no los reciba tan sólo dotados
de una depósito de información profesional
para desarrollar competentemente su vocación
sino que además pueda enriquecerse del crecimiento
personal que corresponde a la formación universitaria
que ha recibido y cuyos valores de servicio han
de volcar, solidariamente como es su obligación,
en provecho de sus conciudadanos.
Con
esta premisas afrontamos un nuevo curso. Otro curso
también decisivo en nuestra joven andadura
para ir consolidando la propia identidad que queremos
imprimir al futuro de la UCAM. Una Universidad abierta
a las demandas que emergen en la constante evolución
del mercado de trabajo. Para satisfacerlas iremos
perfilando nuestra oferta de títulos oficiales
sin declinar los intereses que nos permita nuestro
carácter privado, nuestra financiación
propia y el inconculcable derecho de autonomía
universitaria. Igualmente ya se han creado o están
en fase de aprobación administrativa nuevas
ofertas de formación universitaria, títulos
propios, en sectores profesionales desgajados suficientemente
de su troncalidad y a los que todavía no
ha llegado el reconocimiento oficial que requiere
la patente consolidación de su especificidad.
La recesión demográfica de los últimos
años que implica progresivamente un considerable
descenso de la población universitaria, ahora
predominante, que cursa estudios para la obtención
de primeros títulos, unida a la reciente
proliferación de centros universitarios va
a exigir una evolución en las formas, contenidos
y destinatarios de los productos universitarios.
Como se puede también advertir en las páginas
que componen nuestra web, la Universidad ofrece
cada curso nuevas enseñanzas dirigidas a
la postgraduación, bien de especialización,
bien de reciclaje entendiendo que adelantarse y
consolidar este sector constituye una base óptima
para afrontar los nuevos tiempos en los que, por
otra parte, las posibilidades que ofrecen las nuevas
tecnologías para superar las barreras espaciales
de la formación presencial, permiten abrir
campus virtual de la UCAM del que ya tenemos experiencias
y en cuyo desarrollo estamos también comprometidos.
Un
curso pues para cimentar la realidad de nuestra
Universidad Católica San Antonio que no quiere
reducir su tarea formativa a la mera transmisión
de cultura, conocimiento o saber sino que fiel a
la impronta fundacional que le ha dado su razón
de ser ha de impregnar toda su tare docente e investigadora
en los valores y principios que inspiran su confesionalidad
católica.
|