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.:: Presentación ::.
En las últimas décadas los descubrimientos
científicos en Toxicología Ambiental han
permitido, entre otros, identificar con mucha dificultad
el origen de la transmisión de enfermedades que
han producido epidemias y muertes tales como los ocurridos
en Seveso (Italia) o en España por el aceite
de Colza o la legionelosis en Alcalá de Henares.
Las sustancias contaminantes del medio ambiente son
vertidas diariamente en un gran número por la
actividad diaria del hombre, incluida la industria,
pero también por causas naturales. Se trata de
millones de toneladas de estas sustancias dispersadas
en la atmósfera, el suelo, las aguas subterráneas
y superficiales y los mares y océanos. Gracias
a la Toxicología Ambiental se han encontrado
evidencias para responsabilizar a unas pocas de estas
sustancias, a día de hoy, de ser la causa de
producir cáncer o hepatitis B, por ejemplo. Estas
sustancias, una vez ingeridas, inhaladas o transpiradas
por el hombre, son almacenadas en los tejidos y metabolizadas
muy lentamente de tal manera que sus efectos aparecen
mucho tiempo después del episodio de exposición.
Al tratarse de problemas de gran complejidad, la identificación
del origen último de la exposición, los
mecanismos de la contaminación, la identificación
de las fuentes, los procesos de transporte y dispersión,
entre otros, requieren de la aplicación de la
Ingeniería Ambiental. Así, son necesarios
los conocimientos en esta disciplina para la elaboración
de complejos modelos matemáticos de predicción
o dispersión de la contaminación o el
desarrollo de tecnología de medición automática
de contaminantes.
Además, el desarrollo de tecnología para
la prevención o la descontaminación permite
poner solución a los problemas detectados, permitiendo
así una perspectiva global de la contaminación
desde su origen a su eliminación. Sólo
desde este planteamiento se podrá acortar el
ciclo de generación de conocimiento científico
y técnico que permita ganar la batalla a las
nuevas enfermedades producidas por la contaminación
ambiental. Algunas de estas enfermedades, tales como
las producidas por sustancias disruptoras de la función
endocrina, presentes en los cursos de agua, han sido
el objeto reciente de un llamamiento de la Organización
Mundial de la Salud a los gobiernos y a la comunidad
científica para que se investigue con el propósito
de evitar el incremento de los efectos que se están
detectando a nivel mundial y, en especial, en los países
desarrollados. En este caso, no sólo será
necesario identificar a las sustancias, las fuentes
de contaminación, los métodos de detección,
los mecanismos de transporte y dispersión sino
también desarrollar la tecnología para
evitar su vertido o para tratar aguas contaminadas.
Aquí es donde la Ingeniería y Toxicología
Ambiental será capaz de dar respuesta, desde
un enfoque global, a problemas de extrema complejidad
que necesitan equipos multidisciplinares de investigación
enfocados a resolver problemas concretos
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