Salidas Profesionales

Los resultados de estudios epidemiológicos sobre la patología en Trastornos de la Voz y del Lenguaje en nuestra población, estiman una cifra mínima de 70.000 casos nuevos por año (para una población aproximada de 40.000.000 habitantes). Los trastornos del lenguaje y habla representan el 24% de los diagnósticos en Salud Mental Infantil.

Asimismo, también hemos dicho que la O.M.S. y la I.F.O.S. estimaban conveniente, ya en 1.970, crear una Unidad de Voz por cada 200.000 habitantes en los sistemas públicos de salud. Indicadores sociales como el nivel de vida, la educación sanitaria de la población, el nivel sociocultural, la atención a la infancia y a la 3ª edad y la expectativa de vida y, por otro lado, el aumento del número de traumatismos craneoencefálicos o de accidentes cerebro-vasculares entre otros factores, se asocian a procesos de incremento notable de la demanda asistencial de la patología del lenguaje y la comunicación. Esto obliga a preveer un ascenso en la demanda que ya viene siendo apreciable en los últimos años.

El perfil del egresado sería el del profesional que estando en posesión del título de Licenciado o Grado en Medicina y Cirugía, Especialista en Otorrinolaringología, Rehabilitación y Neurología, Grados de Enfermería, Logopedia, Psicología, Fisioterapia, y Ciencias de la Comunicación, o también, estando en posesión del título de Foniatra, y Profesor de Canto, constatan la necesidad de adquirir una mayor especialización en el campo de los trastornos de la voz y del lenguaje  que proporcione la formación más actualizada, no sólo con un formato de formación de postgrado específica y concreta en un método o concepto de tratamiento, sino intentando englobar gran parte de las disciplinas que interactúan con sus competencias profesionales dentro del equipo multidisciplinar de trabajo.

Por nuestra parte, no sólo queremos formar profesionales en un método sino que el profesional formado integre  diferentes enfoques asistenciales que enriquecerán su profesión, además de incluir e incidir en la formación investigadora, muchas veces olvidada en los programas formativos de postgrado, que no contemplan esta parcela, al ser los mismos totalmente profesionalizantes. 

Serán los Campos de la Sanidad y de la Salud, tanto en el ámbito del Sistema Público como en el privado y concertado; y el de la Educación, asimismo pública como privada y concertada, donde el egresado pueda principalmente desarrollar las nuevas capacidades adquiridas en este máster

En la mayoría de estos países los estudios de los trastornos de la voz  y del lenguaje se iniciaron dentro de los Departamentos de Otorrinolaringología. En los países de la antigua Unión Soviética, Bélgica, y Paises bajos, se reconocía como una especialidad de la O.R.L., en Finlandia, Alemania, Italia, Suecia, Gran Bretaña, Egipto etc. tiene entidad propia, llamándose en profesional, en estos países “Speech Therapy” excepto en Latinoamérica, cuya denominación es “Experto en Trastornos de la Voz y del Lenguaje” o  su nombre equivalente “Foniatra”.

La figura del Máster en Trastornos de la Voz se ha desarrollado con las peculiaridades propias de cada país, y en cada continente , sobre todo en Europa, Latinoamérica y EEUU; es de señalar que en EEUU se denomina “Speech Therapist” al profesional específico para los problemas del lenguaje, habla, voz y audición.

Así mismo, la profesión de “Speech Therapy “ la podemos encontrar en Australia, Filipinas, New Zealand, India, Hong Kong.

En Estados Unidos y otros países de influencia anglosajona, para poder conseguir el título de “Speech Therapy” se requiere hacer este máster en patología del habla y del lenguaje que incluye 374 horas de práctica clínica supervisada. También se exige haber aprobado un examen a nivel nacional y al menos 9 meses de experiencia de postgrado.

Bajo las indicaciones y orientación de la O.M.S. y la IFOS, se ha ido estableciendo el reconocimiento oficial las Unidades de Voz a nivel gubernamental o de las organizaciones médicas nacionales en su caso, en países como: Alemania, Italia, Suiza, Suecia, Francia, Finlandia, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Rumanía y otros países de la UE, además de Argentina, Brasil, Méjico, Uruguay, Egipto y Japón.