UN MOTIVO DE AGRADECIMIENTO A DIOS.
El 9 de Enero de 2002 se cumplían cien años del nacimiento del Beato Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei .
Con motivo de este aniversario, y hasta el 9 de Enero de 2003, se sucederán en todo el mundo numerosas iniciativas. El Centenario constituirá un momento adecuado para reflexionar sobre las enseñanzas del Beato Josemaría. Además, será también un acontecimiento marcado por el signo de la solidaridad: en muchos lugares, fieles de la Prelatura del Opus Dei, junto con otras personas, desean aprovechar la ocasión para poner en marcha nuevos proyectos asistenciales y de promoción social.
El motivo principal de todas las actividades que se organicen con motivo del Centenario es que muchas personas se acerquen a Dios y descubran la alegría de la vida cristiana.
Esta comunicación presentada a este magno Congreso de la Universidad Católica de San Antonio de Murcia, sirva como botón de muestra de las enseñanzas del Fundador del Opus Dei que Dios puso en su corazón y, que junto a la sede de Pedro han fructificado en obras concretas allí donde Dios ha querido.
También, desde estas líneas deseo agradecer a Nuestra Madre la Iglesia y, a tantas hijas e hijos suyos que, por amor a Dios han entregado ( y lo hacen actualmente) su propia vida de una manera callada y silenciosa, con el alma y el corazón puestos en la Trinidad del cielo, en beneficio de todos nuestros hermanos en los cuatro puntos cardinales de nuestro planeta.
I. TRAS LOS PASOS DE CRISTO
Aún resuenan en mis oídos las gratificantes palabras del Excmo. Y Rvmo. Sr. Cardenal Paul Poupard, Presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, el pasado 22 de Noviembre del 2001, en su Lección Inaugural del Curso Académico 2001/02 en este templo que tan buenos recuerdos nos ha dado el pasado Congreso .
Todos recordaremos ideas tan célebres como las que menciono a continuación:
“El hombre no es sólo razón, sino también corazón, afectividad, sentimiento”. “La Universidad tiene que enseñar a amar”. “Educar para el amor significa hacer una opción radical por el otro, especialmente por el más débil, el más necesitado de atención”.
Las palabras del Cardenal Poupard: educar para el amor, el hacer una opción radical por el otro, la búsqueda continua de la verdad, poseen su fundamento en aquellas palabras de Cristo donde nos dice “ Se ha cumplido el tiempo, el Reino de Dios está cerca; convertios y creed en el Evangelio”. Con estas palabras empezó Cristo su misión.
También ahora en el tercer milenio de la Encarnación redentora, en esta época marcada por la necesidad de una nueva evangelización, los cristianos tenemos que ser un testimonio viviente del misterio de amor y salvación que Dios nos ha revelado en Cristo Jesús. Una tarea fundamental de nuestro tiempo es proteger y fomentar la dignidad de la persona como miembro de la familia humana y, en definitiva, como hijos de Dios.
Ya son algunos los años que un pequeño grupo de miembros del Opus Dei, cooperadores y personas de buen corazón, animados por lo que nos alienta la Doctrina Social de la Iglesia, los escritos de Juan Pablo II y a la sombra del espíritu del Opus Dei, bajo nuestra libertad personal, con el único afán de servir a la Iglesia y a las almas, como cualquier otro cristiano, con un sentido de profesionalidad- tras nuestro trabajo- como un segundo trabajo, el cuál también hay que santificar, decía, nos proponíamos realizar labores de promoción social allí donde aparentemente nadie llegaba. El caso del que hablamos en esta ocasión es el Murcia y algunas de sus pedanías.
Desde el año 75 hasta el 89, desde la Asociación Juvenil Ribera, cuya dirección espiritual dirige la Prelatura del Opus Dei, en y desde el barrio del Carmen de Murcia, un grupo de profesionales, universitarios, etc, intentamos revalorizar la dignidad de las personas con las que trabajábamos : jóvenes, niños, familias y mayores. Siempre tuvimos claro que contábamos con la gracia de Dios. El agradecimiento de los mismos no se hizo esperar.
Organizar los estudios de los jóvenes y niños, Catequesis de Confirmación y Primera Comunión en las Parroquias cercanas a nuestra Asociación Juvenil, campos de trabajo, formarles en el tiempo libre, cursos de orientación familiar, actividades de veranos tanto deportivas como formativas, etc, sería uno de nuestros primeros pasos. Muchas veces, esas actividades como otras muchas más, al no sostenerse económicamente por ellas mismas, teníamos que hacer horas extras los fines de semana cogiendo fruta y en todo aquello que la mente humana es capaz de imaginar.
Posiblemente, la actividad reina se realizaba los sábados tarde. Un grupo numeroso de jóvenes, sábado tras sábado, después de hacer un rato de oración en el oratorio de la sede de la Asociación, junto a otros jóvenes de la Asociación Solidaridad Universitaria, nos acercábamos a las dependencias del ISSORM que existe junto a la Universidad de Murcia, en Espinardo y pasábamos la tarde con todos aquellos mayores que se encontraban en las dependencias. Ayudábamos a dar la merienda, escucharles y animarles.
En flechas claves como Navidad se realizaban actividades concretas para hacerles pasar momentos realmente agradables. Si los mayores quedaban sumamente agradecidos, el paso de nuestros jóvenes por Espinardo hizo que maduraran más de lo corriente. En todo momento tuvimos la ayuda y felicitación por nuestro trabajo en las distintas Asistentes Sociales que estuvieron con nosotros.
También, desde dicha Asociación Juvenil, la cual se encuentra ahora en el nuevo barrio de La Flota, dirigíamos y se orientábamos la formación no académica de la Escuela Familiar Agraria El “Campico” de Jacarilla, muy cerca de Orihuela (Alicante), tanto para ellos como para su familias. Son muchos los jóvenes y familias que a la sombra de esta organización juvenil, su autoestima hacia el trabajo, el aprovechamiento del tiempo, la valoración de su vida cristiana ha hecho en todos ellos una manera nueva e ilusionante de valorar la vida, tanto la humana como la sobrenatural. El 100% de todas estas familias viven de la agricultura.
Desde el 90, otro grupo de profesionales, estudiantes, amas de casa, ect, llevados por el sentido de compromiso social, al igual que la vez anterior, por mejorar el ámbito del lugar donde viven, elevarles la amplitud de miras en esta vida, empezar una vida nueva ante los ojos de Cristo, dignificar la figura de la mujer y de los ancianos, nos comprometimos desde la Escuela de Educación y Animación en Ocio y Tiempo Libre Víctor García Hoz de Murcia en dos ámbitos claros y precisos:
a) Barrios de máxima pobreza en todos sus componentes en Murcia: San Pío X y Barriomar (hoy La Purísima).
b) Formación de la juventud en y desde Asociaciones Juveniles que dependan del Excmo. Ayuntamiento de Murcia, tanto para la ciudad de Murcia como pedanías. Fundamentalmente en lo que se refiere a los fines de semana. El problema del tiempo libre y el botelleo. Darle en definitiva a la cultura del fin de semana un nuevo planteamiento lleno de humanismo cristiano.
c) Creación de un Foro de Juventud, denominado “Ciudad de Murcia” que , junto al Ministerio de Asuntos Sociales del Gobierno Español, el Excmo Ayuntamiento de Murcia y la Dirección General de Juventud de nuestra Comunidad Autónoma ,a realizar durante el próximo mes de Abril, para todas los dirigentes de las Asociaciones Juveniles de Murcia y Pedanías, Juntas Vecinales, Asociaciones de la Mujer y Amas de Casa, Directores y Profesores de Institutos de Enseñanza Secundaria, Juntas Locales de Juventud de nuestra Región de Murcia y Presidentes de Asociaciones de Padres de Alumnos.
Sobre el primer apartado, en los barrios de San Pío X y La Purísima, el objetivo fundamental ha sido dedicar tiempo a todos aquellos niños cuyos padres trabajaban por la tarde y no podían atenderlos con la necesidad que se prestaba . Fundamentalmente niños de 1º y 2º de Primaria.
También, los viernes por la tarde, cursos de formación familiar para todos esos padres, dirigido por nosotros y por una Asociación Familiar especializada, con profesores altamente cualificados. La media por curso ha sido de unas 25 familias, muchas de ellas faltas de los recursos económicos indispensables. Hemos contado en todo momento con la ayuda de los Alcaldes Pedáneos Pilar y Manolo.
La Asociación y Escuela de Tiempo Libre que hemos ido utilizando, a base de nuestra economía personal, peticiones a empresas privadas y públicas y, profesionales liberales, nos han ayudado a poner el suelo, arreglar los techos y poner la casa con la dignidad que toda persona se merece. Alta de agua, luz, mesas, limpieza, folletos explicativos, etc, han sido muchas veces de nuestros propios bolsillos. ¿Qué es lo que nos ha llevado en todo momento a no desesperarnos y a ser optimistas? El amor de Dios y las almas.
Nos dimos cuenta que dichos barrios se estaban quedando sin niños. La mayoría de personas eran de edad avanzada y el Santo Padre nos comunicaba que el año siguiente estaría dedicado al mundo de la Tercera Edad. Constituimos un grupo de estudiantes y jóvenes profesionales para saber qué hacer. La Carta a los Ancianos fue nuestro punto de partida. Incluso llegamos a presentar un trabajo, como comunicación a un Congreso Nacional llevado por la Facultad de Educación de la Universidad de Murcia y una entidad bancaria de nuestra ciudad. La comunicación fue aceptada, leída y aparecía en el libro que más tarde se editaba. Por mal camino se veía no marchábamos. Ello fue el punto de arranque para trabajar también con los mayores de ambos barrios.
Sobre el segundo apartado, la formación de los jóvenes hacia la cultura de los fines de semana ha sido un éxito. En solo tres meses han pasado por el programa Redes para el Tiempo Libre, organizado por la Asociación Juvenil Víctor García Hoz de Murcia, junto al Excmo. Ayuntamiento de Murcia y el Instituto Nacional de la Juventud del Ministerio de Asuntos Sociales de España, un total de 23.000 jóvenes. Sin alcohol, buena cultura, sentido común, prácticas en la naturaleza, talleres medio ambientales, excursiones, etc, han hecho que muchos de nuestros jóvenes lo bueno que han aprendido durante la semana de sus padres, el ambiente cultural aprendido en los distintos centros educativos, no se pierda durante el fin de semana por el alcohol, la droga o circunstancias similares.
Si a ello le sumamos que de aquí hacia atrás no se había realizado nada con niños y jóvenes que tienen problemas de adaptación social, fundamentalmente físicos, realmente ha merecido la pena. Los medios de comunicación social de Murcia así lo han hecho ver a través de sus sucesivas páginas que han editado.
Pronto, en abril, se realizará en Murcia el Primer Foro “Ciudad de Murcia” para jóvenes. Mientras que España lleva la presidencia de la Unión Europea, Murcia será la sede de la juventud a nivel europeo. Me consta que la Consejería de Presidencia de nuestra Comunidad Autónoma está haciendo lo posible e imposible para que muchas actividades de formación y panel de jóvenes venidos de toda Europa participen activamente sobre el bienestar social de la juventud.
Por su parte, una vez más, el Excmo. Ayuntamiento de Murcia ha contado con la Escuela de Educación y Animación en Ocio y Tiempo Libre Víctor García Hoz para la realización de dicho Foro.
Tal foro, lleva incardinado los siguientes objetivos:
Dicho foro será llevado a cabo por profesionales de todos los ámbitos, juveniles y familiares, de renombre regional y nacional, con un marcado carácter cristiano. Entre otros estarán: abogados de prestigio, pedagogos, sociólogos, psicólogos, asociaciones familiares, psiquiatras, doctores en filosofía y teología, Conferencia Episcopal Española, directores generales de publicidad, sociedad general de autores y editores, asociación española de bioética y ética médica, etc. Tras mesas redondas, conferencias, charlas coloquio, etc., se hará un estudio detenido de la mejora de calidad en nuestros jóvenes.
Qué alegría da ver cómo por una persona que ha sido fiel a la vocación que Dios le hizo ver, en este caso el beato Josemaría Escrivá, Fundador del Opus Dei, muchos de sus hijas e hijos, miembros del Opus Dei, con una sólida vocación sobrenatural, amigos y cooperadores, bajo su entera responsabilidad personal, santificando dicha actividad como un trabajo más, están sacando adelante labores de promoción social llenos de un humanismo cristiano. Aquellas palabras del beato Josemaría Escrivá de Balaguer “soñad y os quedaréis cortos” están siendo y serán una realidad en nuestra tierra murciana. Más adelante observaremos qué otras labores de solidaridad se realizan en otros lugares.
La trama y en cierto modo la guía de toda la doctrina social de la Iglesia, es la correcta concepción de la persona humana y su valor único, propio de su dignidad incomparable. No podría ser de otro modo teniendo en cuenta el mandamiento del amor al prójimo :” Ama a tu prójimo como a ti mismo”, el cual incluye y expresa precisamente la singular dignidad de la persona humana.
No sólo en el ámbito teórico, sino también en la práctica, el Magisterio social de la Iglesia, ya individualmente o coordinados en grupos, asociaciones y organizaciones, constituyéndose como un gran movimiento para la defensa de la persona humana y para la tutela de su dignidad y derechos. De este modo, en diversas situaciones históricas, los cristianos han contribuido junto con otras personas a construir una sociedad más justa o, al menos, a poner barreras y límites a la injusticia.
Hay una igualdad esencial entre todos los hombres por su común naturaleza humana y su dignidad de personas. Esta igualdad es especialmente subrayada en la Sagrada Escritura. “Dios hizo de uno todo el linaje humano y para poblar toda la faz de la tierra”, y también:” uno mismo es el Señor de todos”.
La dignidad humana alcanza por igual a todos los seres humanos, sin distinción de raza, etnia, creencia o condición. Tampoco hay diferencia en dignidad entre varón y mujer, ya que ambos son seres humanos en el mismo grado; tanto el hombre como la mujer fueron creados a imagen de Dios, redimidos por Cristo y llamados a la bienaventuranza eterna.
San Pablo declara esta igualdad fundamental entre todos los seres humanos, apoyándose en el misterio de Cristo:” ya no hay diferencia entre judío y griego, ni entre varón y mujer, ya todos vosotros sois uno solo en Cristo Jesús”. De aquí que la Iglesia insista en que “la igualdad fundamental entre todos los hombres exige un reconocimiento cada vez mayor, porque todos ellos, dotados de alma racional y creados a imagen de Dios, tienen la misma naturaleza y el mismo origen. Y porque, redimidos por Cristo, disfrutan de la misma vocación y de idéntico destino.
III: UN MANDAMIENTO NUEVO.
Nos hallamos ante una de las afirmaciones centrales del mensaje cristiano, hasta el punto de que Jesús coloca ahí, en el mandamiento de la caridad, el signo distintivo de sus seguidores: “ En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor unos a otros”.
Lo que caracteriza al cristiano no es un modo de vestir o de expresarse, ni la mera participación en determinadas ceremonias, ni la capacidad de realizar obras prodigiosas, sino la actitud de su corazón. San Pablo lo expresó con nitidez, en la primera de sus dos cartas a los Corintios:” Aunque tuviera el don de profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, y aunque tuviera tanta fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad no sería nada. Y aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo para a dejarme quemar, si no tengo caridad, de nada me aprovecharía”.
San Agustín glosó así esa enseñanza:” Todos pueden signarse con la señal de la Cruz de Cristo; todos pueden responder amén; todos pueden cantar aleluya; todos pueden hacerse bautizar, entrar en las iglesias, construir los muros de las basílicas. Pero los hijos de Dios no se distinguen de los hijos del diablo sino por la caridad. Los que practican la caridad son nacidos de Dios; los que no la practican no son nacidos de Dios. ¡ Señal importante, diferencia esencial! Ten lo que quieras, si te falta eso sólo, todo lo demás no sirve para nada; y si te falta todo y no tienes más que esto, ¡ has cumplido la ley!”
IV. QUE MIRE CON TUS OJOS, CRISTO MÍO, JESÚS DE MI ALMA.
Comenta el Beato Josemaría Escrivá que el “mandamiento nuevo” de Jesús ayuda a comprender que la caridad no se reduce a descubrir a Cristo en los demás, sino que mueve a aceptar de raíz el compromiso de impersonar a Cristo, de esforzarnos por parecernos a Él; más aún, por ser otro Cristo, el mismo Cristo, debemos servir y amar a nuestros semejantes, a nuestros hermanos, como Él les sirve y los ama.
Esos dos enfoques – ver a Cristo en los demás, ser nosotros Cristo para los demás – se reclaman mutuamente y se complementan, hasta perfilar los rasgos fuertes y comprometedores de la maravillosa virtud de la caridad cristiana.
Nos dice Mons. Javier Echevarria, actual Prelado del Opus Dei que, el amor que Jesús desplegó a manos llenas y que pide a los suyos es verdaderamente universal, no admite límites: eco del que rebosa en su Corazón, es decir, de ese amor de Dios que “hace salir su sol sobre buenos y malos, y hace llover sobre justos y pecadores”, que todo lo abarca y todo lo llena. Ese cariño se detiene en lo pequeño y en lo grande; se extiende a lo cercano y a lo lejano; se desborda en obras, apenas advierte una necesidad. Ese amor se fundamenta en una raíz sobrenatural, puesto que no se guía por simpatías, sino que procede de Dios mismo, que se nos revela – con su paso por la tierra- profundamente humano; pone en ejercicio los resortes de la afectividad que acompañan siempre a la caridad auténtica, ya que “no poseemos un corazón para amar a Dios, y otro para querer a las criaturas: este pobre corazón nuestro, de carne, quiere con un cariño humano que, si está unido al amor de Cristo, es también sobrenatural”.
Entre los peligros que amenazan al amor y a su universalidad, fijémonos en dos: de una parte, el concentrarse en lo inmediato, en el círculo de las relaciones habituales, hasta abarcar desentendiéndose de lo demás; de otra, la remisión a una universalidad abstracta, que prescinde de lo concreto. El cristiano tiene que tener un corazón grande, que reaccione prontamente ante las necesidades ajenas, extendiendo su radio de actuación a esos problemas complejos, que afectan al conjunto de la sociedad y que se nos antojan competencia de otros y no de nosotros mismos. “Un hombre o una sociedad que no reaccione ante las tribulaciones o las injusticias, y que no se esfuerce por aliviarlas, no son un hombre o una sociedad a la medida del amor del Corazón de Cristo.
Los cristianos – conservando siempre la más amplia libertad a la hora de estudiar y de llevar a la práctica las diversas soluciones y, por tanto, con un lógico pluralismo – han de coincidir en el idéntico afán de servir a la humanidad. De otro modo, su cristianismo no será la Palabra y la Vida de Jesús: será un disfraz, un engaño de cara a Dios y de cara a los hombres”.
Existe el riesgo de permanecer indiferentes ante los grandes problemas sociales, o de limitarse a una reacción emotiva, superficial y sin consecuencias prácticas. Pero también se da el peligro de centrar el pensamiento, la imaginación y las ilusiones en torno a cuestiones y problemas generales, sin atención – o incluso maltratando, al menos inconscientemente – a quienes viven en el propio entorno. La caridad cristiana no consiste en un amor a una humanidad abstracta o genérica, sino a una humanidad concreta, formada por personas singulares, una a una, que deben ser queridas una a una.
La máxima expresión del amor de Cristo ha quedado patente a nuestros ojos mediante su entrega en la Cruz para la Redención de la humanidad entera, e inseparablemente en su infinito afecto por cada hombre , por cada mujer, que pasaba a su lado. Maravilla comprobar esta realidad en su compasión ante la viuda de Naim que acababa de perder a su hijo; en su llanto por la muerte de su amigo Lázaro; en su conversación y en su mirada, capaces de provocar decisiones de entrega, como les sucedió a aquellos dos discípulos del Bautista que lo siguieron; en su trato amable y acogedor, incluso cuando el cansancio había hecho presa en Él. ¿Cómo no recordar el encuentro con la samaritana? Jesús, fatigado del viaje, se había sentado en el pozo. Entonces, interrumpiendo su descanso, “vino una mujer de Samaria a sacar agua. Jesús le dijo: “Dame de beber”. Un instante después, olvidándose de su agotamiento y de su sed, inicia una conversación que conducirá a aquella mujer a una profunda conversión, a la alegría de saberse cambiada, renovada por dentro, y a la decisión de acompañar a otros hacia Jesucristo, para que también ellos encuentren la paz y la alegría.
Así debe discurrir y crecer también nuestra caridad hacia cada persona que camina a nuestro lado, aunque sólo coincidamos durante breves momentos. Siempre se presenta la ocasión de socorrer, o de animar con la sonrisa, con la palabra cordial, con el ejemplo sencillo, con la oración... Esta caridad concreta, inmediata – ofrecida a quienes tenemos cerca- constituye indudablemente la mejor señala que nos anima un amor auténtico. Desde ahí, desde las circunstancias más corrientes, se dilatará nuestro corazón con la hondura y la anchura del Corazón de Cristo, hasta dar cabida a la humanidad entera.
Los teólogos medievales calificaron la caridad como forma de todas las virtudes; es decir, el impulso interior que, a la vez que las estimula, las orienta desde dentro hacia el fin en el que se cumple la plenitud del hombre: el amor a Dios y a los demás. Siglos antes lo había escrito San Pablo, con el gran himno a la caridad de la primera carta a los Corintios:”La caridad es paciente, la caridad es amable; no es envidiosa, no obra con soberbia, no se jacta, no es ambiciosa, no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal, no se alegra por la injusticia, se complace en la verdad; todo lo aguanta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.
La grandeza y la hondura del amor que nos reclama Jesús puede asustarnos en ocasiones, y hacernos pensar que aquello resulta superior a nuestras fuerzas. Desde luego, ese pensamiento responde objetivamente a la verdad. Sólo que – no lo olvidemos- contamos con la omnipotencia de Dios presente en nosotros, ya que – de nuevo habla San Pablo- “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que se nos ha dado”. Jesús, que nos invita a amar como Él ama, nos concede a la vez la capacidad de conseguirlo, ya que, en unión con Dios Padre, nos comunica el Espíritu y, con Él, la fuerza para amar con el Amor mismo de Dios.
V. SOÑAD, SOÑAD Y OS QUEDARÉIS CORTOS.
El 1 de octubre de 1967, Josémaría Escrivá, se dirige a varios miles de personas, en su mayoría vecinos de Vallecas, alumnos del Instituto de Tajamar , padres y madres con sus niños pequeños en brazos, que abarrotan el salón de actos:
“Cuando tenía 25 años, venía mucho por todos estos descampados, a enjugar lágrimas, a ayudar a los que necesitaban ayuda, a tratar con cariño a los niños, a los ancianos a los enfermos y recibía mucha correspondencia de afecto, y alguna que otra pedrada... Hoy para mí esto es un sueño”.
A finales del 1957 se planteaba un reto cultural y deportivo en Vallecas ( Madrid) . En aquellos años, bastantes chicos del barrio estaban sin escolarizar, cosa que además de reducir enormemente sus posibilidades profesionales futuras les llevaba con facilidad a la delincuencia. El solar para la definitiva construcción sería un descampado de unas ocho hectáreas en el llamado El Cerro del Tío Pío, un lugar rodeado de chabolas con una vaquería incluida. El amplio establo conservaba todavía los sesenta y tantos pesebres de las vacas.También, en Roma, surgió el Centro Elis, que comenzó en uno de los barrios más necesitados de Roma “El Tiburtino”. La iniciativa partió del Papa Pío XII.
Mons. José Luis Illanes, Director del Instituto Histórico Josemaría Escrivá, ha recordado que Josemaría Escrivá, desde los inicios de su ministerio sacerdotal “recorre barriadas y hospitales repletos de enfermos, con una fe que le permitirá decir que el fundamento del Opus Dei, su tesoro y su riqueza, son los pobres que nada tienen y los enfermos desahuciados”. Con los años, Josemaría Escrivá alienta la puesta en marcha de numerosos proyectos: escuelas de formación profesional, centros de capacitación para campesinos, universidades, colegios, hospitales, dispensarios médicos, etc., abiertos a personas de todas las razas, religiones y condiciones sociales”. Illanes ha remarcado que el beato Escrivá “hizo notar siempre que la virtud de la pobreza vivida personalmente y la preocupación por los más necesitados son el verdadero tesoro del cristiano, el fundamento de su vocación de servicio a la Iglesia y a la sociedad.
El Delegado del Presidente del Gobierno para la aplicación del plan del G-8 para África, Alberto Michelini, ha resaltado el interés de iniciativas de este tipo, porque “para transformar sociedades en dificultad y generar progreso, lo fundamental es la capacitación profesional de los ciudadanos”.
Tajamar fue el germen de obras corporativas y labores personales llevadas a cabo por miembros del Opus Dei , amigos y cooperadores. Al igual que Tajamar surgirán en muchos lugares iniciativas como estas. Un objetivo grandioso y santo son las que las han fundamentado :” el amor a Dios y el amor a las almas”.
Como nuestra Madre la Iglesia acoge en su regazo a ricos y pobres, jóvenes y mayores, viudas y casadas, enfermos y sanos, la labor de la Obra hacia todas estas personas y países ha sido, está siendo y será una manera inigualable de acercar a todas las almas a la Iglesia Universal y a las Iglesias Particulares.
Todas las labores de índole social enmarcadas desde el espíritu del Beato Josemaría han incidido en procurar el bienestar social del que hablaremos más adelante pero siempre a la sombra de Cristo.
Son muchas las personas que gracias a esta promoción social, a este “voluntariado” especial, diría yo, se han revalorizado , han sido capaces de solucionar sus problemas y los de su entorno, saben educar a sus hijos, tienen deseos de superación y cooperación hacia sus comunidades respectivas, logran que el trabajo social tenga un efecto multiplicador, se evitan enfermedades de alto índice en los niños. Se sabe escribir y leer, existen campañas de saneamiento, se contrarrestan enfermedades digestivas, respiratorias o de la piel, pero por encima de todo esto :
“gracias a las clases de la doctrina cristiana, frecuencia de sacramentos, dirección espiritual, etc, son muchos los que han conocido a Cristo, han empezado una vida nueva, son más alegres por ello y, sienten la necesidad de evangelizar a sus compañeros, vecinos, etc. Para más gloria de Dios, una porción de ellos han recibido de Dios una llamada divina, una vocación especial. Todo ello con una idea clara: Santidad”.
Bien dice el punto de Camino nº 784: “ Da “toda” la gloria a Dios.- “Exprime” con tu voluntad, ayudado por la gracia, cada una de tus acciones, para que en ellas no quede nada que huela a humana soberbia, a complacencia de tu “yo”.
El Congreso internacional, celebrado en Roma del 8 al 12 de enero, con ocasión del centenario del Beato Josemaría Escrivá (1902-2002), ha puesto de manifiesto la novedad de su mensaje y su capacidad de incidir en la vida de personas de muy diversas culturas.
A dicho Congreso han asistido unas 1200 personas procedentes de 57 nacionalidades para discutir temas relacionados con la familia, el desarrollo, la educación y la integración a la luz del mensaje del fundador del Opus Dei.
Los congresistas participaron en la noche del 10 de Enero de un Concierto Sinfónico solidario. El dinero recaudado ha sido enviado a un nuevo hospital en el Congo.
El Opus Dei como servicio a la Iglesia, hizo de ello eco el Cardenal Camillo Ruini, vicario del Papa para la diócesis de Roma comentando que no concebía su vida, su fundación y su mensaje sino como un servicio a la Iglesia universal y a todas las iglesias particulares.
Por su parte, el cardenal Francois-Xavier Nguyen Van Thuân, presidente del Consejo Pontificio “Justicia y Paz”, resaltó que el nuevo catecismo de la Iglesia Católica hizo realidad una antigua aspiración del beato Josemaría: que en los catecismos se incluyeran los aspectos relacionados con las repercusiones sociales de la fe.
El cardenal vietnamita, que sufrió trece años y tres meses de cárcel, expresó también su esperanza de que “los sembradores de paz y alegría” que viven en el espíritu del beato Josémaría puedan llegar a “algunos lugares de nuestro Extremo Oriente donde todavía no pueden estar presentes.
El sociólogo Pierpaolo Donati, Ordinario de la Universitá di Bologna, ha comentado que las enseñanzas de Josemaría Escrivá han movido a numerosas personas a tomar conciencia de la responsabilidad que todos tenemos, como miembros de la familia humana, de promover el desarrollo material y moral de los más necesitados.
En el beato Escrivá, añade Donati:” el trabajo es esencialmente lugar de encuentro personal con Dios y modo de servir a los demás”. Por este motivo, “las iniciativas promovidas bajo la inspiración de sus enseñanzas tienen el trabajo como quicio y como fundamento: centros de formación profesional, dirigidos por obreros, ingenieros y artesanos, en los que se forman jóvenes para aprender un oficio para acceder al trabajo y sobrevivir dignamente: hospitales y dispensarios, promovidos por médicos y enfermeras, destinados a dar atención sanitaria en lugares donde no llegan las estructuras públicas,etc”.
1. La antena médico social Moluka, barrio periférico al sudoeste de Kinshasa. En el último decenio el crecimiento demográfico de la zona ha experimentado un alza, especialmente debido a los desplazamientos de las , últimas guerras y al éxodo rural. Con la nueva Antena, se calcula que se podrá atender una población aproximada de 30.000 personas. En las Antenas de Monkole un equipo de médicos y enfermeras ofrecen cuidados sanitarios
2. Los promotores de Asociación Civil “Salud y familia” de Caracas han puesto en marcha un ambulatorio médico en el centro de la ciudad y dos dispensarios en barrios periféricos con una alta densidad de población de escasos recursos económicos.
3. Con 400 años de historia y casi 4 millones de habitantes Monterrey posee un alto grado de desarrollo industrial. Sin embargo, como sucede a menudo en los núcleos urbanos que han crecido mucho en poco tiempo, en esta ciudad se encuentra varios cinturones de miseria.
Uno de ellos es el municipio de Guadalupe, que tiene actualmente alrededor de un millón de habitantes, con 20.000 niños sin educación primaria y 320.000 jóvenes que carecen de estudios de secundaria y preparatoria. Aquí se fundó en 1951 la Ciudad de los Niños de Monterrey, para dar cobijo, educación y alimento a niños desamparados. En 1986, el Patronato decidió ampliar su labor, y se transformó en un Centro de Desarrollo Social con el objetivo de lograr un desarrollo completo de niños y jóvenes de escasos recursos económicos.
4. La Escuela Guatanfur es un centro educativo para la formación de campesinos del Valle de Tenza, región del centro de Colombia, constituida por siete municipios donde predomina el minifundio familiar. El proyecto abarca tres programas:
Bachillerato, Escuela de formación para campesinos adultos e Instituto de Transferencia Tecnológica.
5. El Centro “Los Pinos” está emplazado en el barrio Casavalle, en Montevideo, conocido por la pobreza en la que viven sus habitantes. Uno de los principales problemas del barrio es la desintegración familiar, que afecta al 40 % de las familias. El 32% de los niños no poseen un referente paterno en el hogar. El Centro se propone impartir la enseñanza de algunos oficios, el mundo de la electricidad y las telecomunicaciones, de la carpintería y la construcción.
6. El Raval es uno de los barrios con mayor demanda de acción social de Barcelona. Un elevado porcentaje de la población es inmigrante, con graves déficits de todo tipo que genera guetos, y con una elevada tasa de desocupación que provoca marginación. La ONG “ Raval Solidari” ha puesto en marcha un proyecto con el objetivo de fomentar actividades, trabajos y actuaciones de solidaridad que contribuyan a la incorporación de inmigrantes a la sociedad.
7. En Lagos, el “Institute for Industrial Technology” está orientado a la enseñanza de aptitudes técnicas y valores éticos que ayuden a los alumnos a abrirse paso en el mundo del trabajo. En Nigeria, un país con una población de 120 millones de personas, un gran número de ellas viven por debajo del nivel de la pobreza. La tasa de paro en algunas zonas del país llega a rondar el 60%. Dicho Instituto está abierto a personas de todas las religiones, razas y tribus, promoviendo la convivencia y la cooperación entre los distintos grupos que componen la sociedad.
8. El Centro de formación Dworek ofrece capacitación a mujeres del campo para mejorar el nivel de vida de sus familias. La Asociación de Educación y Cultura SEK promueve este proyecto en Siennica, una localidad rural al noroeste de Polonia.
Dworek desea contribuir a formar mujeres que puedan crear su propia empresa de agroturismo.
9. Centro de Formación Integral para la Mujer CEFIM ( Bolivia).
Cientos de mujeres indígenas encuentran la ayuda que necesitan para valorar la riqueza de su tradición y a la vez, recibir capacitación técnica y académica que hace posible su incorporación en la sociedad.
Desde su creación (1989), han pasado por el Centro varios centenares de mujeres. En ellas ha cambiado mucho su vida, la fe en sí misma, su autoconfianza, su autoestima, su horizonte.
La intención del Centro es posibilitar que los alumnos reciban una formación con las que sean capaces de vivir de una manera digna, cristiana – y por eso plenamente humana- en una sociedad con grandes contrastes. Allí se estudia y trabaja en cocina, industrias alimentarias, tejido a mano y a máquina, corte y confección, pollería, etc.
La formación humana y espiritual tiene como objetivos los siguientes: buscar desarrollar espíritus de iniciativas, interacción cultural, habilidades artísticas y fomentar la participación en las tareas sociales para el bien de la comunidad. También se ofrece formación espiritual y doctrina católica.
10. Centro Educacional Pedreira. (Brasil, 1981)
Escuela profesional gratuita, sostenida por padres de familia, profesores y profesionales. Está enclavado en el barrio de Pedreira de Sao Paulo. Desde sus comienzos, en 1985, la escuela ya ha cambiado la vida de 2.300 jóvenes de la región, que hoy tienen una profesión y, con ella, una coraza frente al atractivo del dinero rápido ofrecido por la criminalidad. Allí se estudia y trabaja en electricidad, electrónica, informática, computación gráfica y, también existe un consultorio médico y odontológico para la barriada.
11. Iroto Rural Development Centre. (Nigeria, 1986)
Los jefes locales de Iroto y Abidapsa acordaron asignar 20 acres para un proyecto de desarrollo. El sistema de trabajo es capacitar para la capacitación, es decir, cada mujer alumna de Iroto es un foco de desarrollo en su propia comunidad. La comunidad rural ha experimentado un impulso enorme en el campo de la salud, de la ciencia doméstica, de la higiene ambiental, del abastecimiento de agua potable, etc.
12. Condoray. San Vicente de Cañete. (Perú).
San Vicente de Cañete, provincia del Departamento de Lima. Situado a 145 km de la capital, en la parte Sur Oeste del Perú.
Limita el norte.
La labor de Condoray se extiende a 22 poblados de todo el valle.
Su principal objetivo es la promoción humana, social y espiritual de la mujer rural.
Trata de solucionar los problemas que se van presentando debido a la sequía, la violencia, las inundaciones o el desempleo, y busca a la vez realizar una tarea formativa más honda, que genere un desarrollo integral y progresivo, en la población femenina. Hoy día, más de 20.000 campesinas de 22 pueblos del Valle de Cañete, han participado en los distintos programas de desarrollo rural y más de tres mil jóvenes, capacitadas en carreras cortas, trabajan en empresas locales o han puesto sus propios negocios. La Prelatura del Opus Dei se ocupa de la atención espiritual.
En el Congreso celebrado en Roma recientemente estaba presente Isabel Charún, de Cañete (Perú), quien ilustró el trabajo del centro de formación rural para la mujer Condoray, promovido por personas del Opus Dei hace ya cuarenta años y en el que han recibido formación en torno a veinte mil campesinas, en una de las regiones más pobres del país.
De la eficacia del sistema era una muestra la propia Charún, que era analfabeta, aprendió a leer en Condoray y ahora es ella misma “promotora rural”: “ las enseñanzas del beato Josémaría nos han empujado a trabajar para que nuestros hijos tengan una vida mejor”.
VIII UN MUNDO QUE MIRA A OTRO MUNDO
La tarea de promoción social de Condoray ( Perú) ha traspasado las fronteras del Perú. Desde 1985, más de trescientas universitarias de Canadá, Inglaterra, Alemania, Irlanda, Francia, Bélgica y España, han venido a trabajar en los poblados de Cañete. Esta ayuda de carácter internacional se enmarca en los programas sociales que se ejecutan durante todo el año.
Estas jóvenes, con la participación de los habitantes y de las promotoras, han levantado nueve parques infantiles y reacondicionado cinco colegios. También han edificado nueve locales comunales y han construido letrinas en todos los pueblos durante las numerosas campañas de higiene y saneamiento ambiental.
Las universitarias que participan en estas tareas de cooperación dan clases a las campesinas sobre nutrición, primeros auxilios, higiene, costura y cocina. A través de canciones y obras teatrales les enseñan hábitos de higiene y urbanidad. Los distintos grupos internacionales han financiado un millar de refrigerios infantiles, alimentos y medicinas para los más necesitados.
Pero las jóvenes no se van con las manos vacías. Muchas de ellas opinan que se llevan la grandeza de la gente sencilla. Su alegría, su optimismo frente a la adversidad. Vuelven a su tierra con otra visión de la vida, pues se dan cuenta que pueden vivir con menos bienes y ser muy felices.
IX CONCLUSIONES:
El mandamiento nuevo de Jesús ayuda a comprender que la caridad no se reduce a descubrir a Cristo en los demás, sino que mueve a aceptar de raíz el compromiso de impersonar a Cristo, de esforzarnos por parecernos a Él. Debemos servir y amar a nuestros semejantes, a nuestros hermanos, como Él les sirve y los ama.
Amar al prójimo significa, sobre todo, desear y procurar su bien. Muchas veces nuestra caridad deberá discurrir hacia las personas que conviven con nosotros habitualmente: una sonrisa, una palabra cordial, con nuestra oración, etc.
El trabajo es esencialmente lugar de encuentro personal con Dios y modo de servir a los demás. Por este motivo, las iniciativas promovidas bajo la inspiración de las enseñanzas del beato Josemaría tienen a la filiación divina y el trabajo como quicio y fundamento.
El beato Josemaría Escrivá, en su actividad sacerdotal, percibió con profundidad el valor de cada alma, y el poder del Evangelio de iluminar las conciencias y de despertar un serio y operativo compromiso cristiano en defensa de la persona y de su dignidad.
Para transformar sociedades en dificultad y generar progreso, lo fundamental es la capacitación profesional de los ciudadanos.
Las labores de todos los Centros de Promoción Social van mucho más allá de un conjunto de programas de emergencia social. Sus principales objetivos es la promoción humana, social y espiritual. Capacitar a todas estas personas, de acuerdo a su nivel intelectual, para que sean autónomas, creen sus puestos de trabajo y sean ellas mismas las que realicen el proceso de cambio social en sus pueblos o aldeas de origen.
En este Tercer Milenio, a la sombra de la Trinidad del cielo, si queremos ser Cristo para los demás, Cristo que pasa, Cristo que ayuda, Cristo que sana y Cristo que anima, no se concibe a un cristiano en tareas de voluntariado y promoción social que no sea alma de oración y frecuente los sacramentos.
El Congreso Internacional denominado “La grandeza de la vida corriente”, celebrado en Roma del 8 al 12 de Enero pasado, con ocasión del centenario del Beato Josemaría Escrivá , ha puesto de manifiesto la novedad de su mensaje y su capacidad de incidir en la vida de personas de muy diversas culturas.
Mariano Galián Tudela
Servicio de Extensión Universitaria-UCAM
Universidad Católica de San Antonio . Murcia
Los Jerónimos, 11 de Febrero de 2000
DE VOLUNTARIADO UCAM
COMUNICACIÓN PRESENTADA POR:
Mariano Galián Tudela
Servicio de Extensión Universitaria – UCAM
Los Jerónimos, 11 de Febrero de 2002