UNIVERSIDAD CATÓLICA DE MURCIA SAN ANTONIO. 

I CONGRESO INTERNACIONAL DE VOLUNTARIADO (FEBRERO DE 2002). 

COMUNICACIÓN PRESENTADA POR LA ASAMBLEA ESPAÑOLA DE LA S.O. DE MALTA. 

TITULO: Apuntes históricos en torno al carácter hospitalario de la S. O. Militar y Hospitalaria de Rodas y Malta de San Juan de Jerusalén. 

AUTORA: Concepción Martínez-Carrasco y Pignatelli. 

PONENCIA RELACIONADA CON LA COMUNICACIÓN PRESENTADA: Ponencia inaugural titulada: «Historia del voluntariado cristiano». Ponente: Excmo. Sr. D. Gustavo Villapalos Salas. Catedrático de Historia del Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. Ex Rector de la Universidad Complutense de Madrid. Ex Consejero de Educación de la Comunidad Autónoma de Madrid. 
 

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BREVE CURRICULUM DE LA AUTORA A PETICIÓN DEL DIRECTOR DE LA UNIDAD CENTRAL DEL CONGRESO, SR. D. ANTONIO ALCARAZ LÓPEZ. 

- Profesora Titular de Derecho Administrativo de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.

- Ex-Magistrada del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma de Madrid.

- Profesora Coordinadora de la Licenciatura de Derecho del Colegio Universitario Cardenal Cisneros, adscrito a la Universidad Complutense.

- Profesora Coordinadora del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.

- Dama de la S.O. de Malta.

- Directora de los Voluntarios de Madrid de la S.O. de Malta. 
 

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APUNTES HISTÓRICOS EN TORNO AL CARÁCTER HOSPITALARIO DE LA S.O. MILITAR Y HOSPITALARIA DE SAN JUAN DE JERUSALÉN, DE RODAS Y DE MALTA. 
 

Concepción Martínez-Carrasco Pignatelli 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

ÍNDICE. 
 

I. La S.O. de Malta como Orden religiosa, hospitalaria y militar. 
 

II. El carácter hospitalario de la S.O. de Malta a lo largo de su historia. 

1. La hospitalidad a los peregrinos de Jerusalén como causa originaria de la aparición de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén en 1048. El Hospital de San Juan de Jerusalén. 

2. La expansión de los hospitales de la Orden de San Juan de Jerusalén a partir del año 1099. 

3. La Sagrada Enfermería de Malta del año 1532. 

4. El servicio a los pobres y a los enfermos después de la desaparición de la Cruzadas. 

5. El carácter hospitalario de la S.O. de Malta en el Siglo XX. 
 

III. El voluntariado en la Asamblea Española de la S.O. de Malta en la actualidad. 

IV. Especial referencia a la labor hospitalaria de las Damas de la S.O. de Malta. 

Bibliografía. 
 
 
 

I. La S.O. de Malta como Orden religiosa, hospitalaria y militar. 
 

La Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta tiene una existencia ininterrumpida de más de novecientos años. Es Soberana, por gozar de un estatuto de soberanía reconocido internacionalmente, con la condición de Observador Permanente ante las Naciones Unidas y con Representación Permanente en distintos organismos internacionales. Su carácter de Orden Militar le viene dado por la valiente defensa de la fe cristiana en la época de las Cruzadas. Pero su principal característica, en cuanto que es su fundamental misión hoy día y el origen y motivo de su existencia, es su labor hospitalaria. Se trata de la institución hospitalaria más antigua. Su extensa labor se extiende por los cinco continentes con más de un millón de voluntarios y colaboradores.

Prueba de lo anteriormente dicho es el hecho de que la nueva Carta Constitucional y el nuevo Código resalten el carácter de Orden hospitalaria. Efectivamente, el Boletín Oficial de la Soberana Orden de Malta publicó el 12 de enero de 1998, una nueva Carta Constitucional y el Código de la Orden. La Carta constituye la norma suprema de la Orden. El Código, compuesto por 242 artículos, introduce un nuevo Capítulo en relación con las obras de la Orden, obligación de todas las Asociaciones, para que los miembros de la Orden puedan cumplir con su obligación del obsequium pauperum.

En España, el carácter hospitalario de la Orden de Malta ha sido especialmente resaltado y desarrollado en la práctica a través del Presidente de la Asamblea Española, el Bailío Marqués de Campo Real. Durante su Presidencia se ha dado impulso a la apertura de múltiples nuevas actividades hospitalarias, además de continuar con las que ya se venían realizando. Se han organizado Cuerpos de Voluntarios en distintas Delegaciones de la Asamblea, entre las que cabe destacar las de Andalucía, Barcelona, Madrid y Valencia. En el mismo sentido, debe resaltarse que la Delegación española forma parte del Consejo Asesor del Hospitalario del Gran Magisterio, así como del Comité del ECOM (Cuerpo de Emergencia de la Orden de Malta), por designación expresa de éste. 

En las obras hospitalarias que llevan a cabo los miembros de la Orden debe primar el espíritu de la propia Orden: «la defensa de la Fe y la ayuda al necesitado». Este espíritu que, como hemos dicho y veremos con más detenimiento seguidamente, es el origen de la existencia de la propia Orden, se ha venido manifestando a lo largo de los 900 años de existencia de la misma. Por circunstancias históricas, la defensa de la Fe necesitó en determinadas épocas la acción militar mediante las Cruzadas. Hoy día las Cruzadas se plantean, no mediante acciones militares, sino manifestando nuestra fe en diferentes acciones hospitalarias, tanto en guerra como en paz, siendo nuestro enemigo, no el musulmán, sino otros como la droga, el hambre, la enfermedad, las catástrofes, la soledad y el desamparo. Contra estos males luchan los miembros de la Orden de Malta, desde distintos frentes en todo el mundo, con los medios de que cada cual dispone, atendiendo a su vez a sus obligaciones familiares y profesionales, desde sus diferentes puestos (directivos, de voluntariado, de colaboración, etc.). Siempre con la voluntad de entrega a los demás en presencia de Dios y sin tener en cuenta circunstancias de raza, religión, ideología o nacionalidad, de los necesitados. 

En este trabajo intentaremos reflejar de forma muy somera cómo, desde el primer origen de la Soberana Orden de Malta, la Defensa de la Fe (tuitio fidei) y el carácter hospitalario (obsequium pauperum), se consideran los motivos de su existencia. Este espíritu se transmite entre sus miembros y colaboradores hasta nuestros días. 
 
 

II. El carácter hospitalario de la S.O. de Malta a lo largo de su historia. 
 

1. La hospitalidad a los peregrinos de Jerusalén como causa originaria de la aparición de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén en 1048. El Hospital de San Juan de Jerusalén. 
 

La Orden que hoy día constituye un Estado Soberano y que denominamos por ello Soberana Orden tiene su origen en la intención de ofrecer hospitalidad. Es este carácter hospitalario, voluntario, generoso y noble el que hace conmover los corazones de los florecientes mercaderes italianos de la ciudad marítima de Amalfi (en la actualidad perteneciente a la provincia de Salerno), cuando en el año 1048, el Califa Mustafá-Billah, Rey de Egipto y bajo cuyo mandato se encontraban los Santos Lugares de Palestina, decidió conceder permiso de visita a estos Lugares a los cristianos. El peregrinaje cristiano a Palestina no fue admitido por los súbditos musulmanes. Los peregrinos cristianos sufrían abusos y padecimientos innumerables. Por ello, los mercaderes italianos consiguieron autorización para la construcción de un hospitium, frente al templo de la Resurrección, en honor de San Juan Bautista, para dar albergue a los peregrinos que acudían a Tierra Santa. 

Los peregrinos asistidos y curados en dicho albergue fueron convencidos por el francés Beato Gerardo de Tom para constituir una hermandad que se denominaría Hospitalarios de San Juan de Jerusalén. Surge de esta forma la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén a partir de dos ideas claves: prestar ayuda y ayudarse entre los ayudados. Es decir, servir y agradecer el servicio sirviendo. Pero, además, no debemos olvidar la nota organizativa que origina la constitución de toda asociación de personas. Se conforma una Hermandad de la que surge una Orden Hospitalaria cuyo primer dirigente será el Beato Gerardo de Tom. 
 

2. La expansión de los hospitales de la Hermandad de San Juan de Jerusalén a partir del año 1099. 
 

El Rey de Jerusalén Godofredo de Bouillón a partir de que la Ciudad Santa fuera conquistada por los cristianos en 1099, recompensó a la Orden Hospitalaria por sus servicios concediéndole al Hospital la décima parte de los territorios conquistados. Esta donación no fue más que un precedente de otras muchas donaciones a la Orden que permitieron que en torno al año 1120 se fundaran hospitales y casas de asilos en Italia, Francia y España y en otros lugares de la Europa cristiana, especialmente en ciudades de puertos marítimos importantes como Marsella, Bari y Messina entre otros.

La Bula Apostólica «Piae postulatio voluntatis» de 15 de febrero de 1113, del Papa Pascual II, otorga a la Orden la aprobación y protección de la Santa Sede, permitiéndole, entre otros derechos que constituyen la cédula de soberanía internacional de la que hoy goza, el derecho de elegir de forma independiente al sucesor de Gerardo de Tom, quien muere en 1118 y es sucedido por el Beato Raimundo de Podio. A partir de este mandato el carácter militar de la Orden se intensifica dada la necesidad de proteger militarmente a los enfermos y peregrinos, por un lado, y, por otro, por la defensa del Estado Cristiano del Levante contra los ataques musulmanes. Esta circunstancia provocó la necesidad del reclutamiento de miembros a los que se clasificaron originariamente en varias clases: Hermanos Caballeros, a los que desde 1250 se les exigió la prueba de 16 cuarteles de nobleza, los Capellanes, los Hermanos Sirvientes y los Donados. Más tarde, por gracia del Gran Maestre, en casos excepcionales y por sus propios méritos, se fueron admitiendo miembros sin necesidad de probar nobleza, a los que se les denominó Profesos de Gracia. La Orden admitía miembros laicos sin votos de religión pero con devoción. Estos miembros entraban en la Orden a edad muy temprana como pajes, recibiendo educación y adiestramiento militar y naval. Pero debemos destacar que, junto a esta instrucción, se les exigía el cumplimiento de deberes hospitalarios en los hospitales y hospicios de la Orden, que, gracias a sus enormes posesiones en el Levante y en Occidente, pudo abrir en las vías más importantes de peregrinación una red de albergues y hospicios, los cuales tenían su propia organización administrativa y económica. Los gobernaba un Preceptor o Comendador. El conjunto de varios hospicios formaba una bailía y era gobernado por un Bailío. Otras organizaciones más importantes eran los Prioratos o Grandes Prioratos, que formaron con posterioridad las Lenguas. 
 

3. La Sagrada Enfermería de Malta del año 1532. 
 

Desde que en 1187 el Reino de Jerusalén fuera invadido por Saladino, es el carácter militar de la Orden el que va a predominar, produciéndose heroicas resistencias y batallas frente a los musulmanes y en defensa de la Fe cristiana. Como consecuencia de todo ello, la Orden de San Juan tuvo que trasladarse a Chipre, pero sus hazañas militares fueron recompensadas en beneficio de los asuntos políticos de tal forma que, tras la conquista de la isla de Rodas, hacia el año 1310, la Orden adquirió su condición de sujeto internacional y el Gran Maestre el carácter de Príncipe de Rodas, gobernando con el Consejo a los ahora denominados Caballeros de Rodas. Junto a diferentes tensiones políticas entre las distintas Lenguas hay que añadir la pérdida de la Isla de Rodas y el abandono de ésta el 10 de enero de 1523 del Gran Maestre Fra Filippo de Villiers de L'Isle-Adam. Por ello, la Orden quedó como Estado Soberano sin territorio, estableciendo su exilio en distintos lugares como Candía, Creta, Messina, Niza, etc.

Sin embargo, el citado Gran Maestre sirvió como elemento negociador en la reconciliación entre Carlos V y Francisco I de Francia. Fue el Emperador Carlos V quien cedió a la Orden el archipiélago de Malta, Gozo y Comino con el beneplácito del Papa Clemente VII en 1530. Desde Malta, y dada su posición estratégica entre el mundo cristiano y el mundo musulmán, los ahora Caballeros de Malta emprendieron cruzadas en defensa de la Fe, siendo objetivo de numerosos ataques musulmanes, permaneciendo, no obstante, neutrales en los conflictos entre Estados cristianos.

A pesar de las Fortificaciones construidas en Malta, del esplendor de su capital, la ciudad de La Valetta, de su poder político y militar, la defensa armada de la Fe no impidió que continuara desarrollándose su carácter hospitalario, origen de su existencia. En 1532 se fundó el Hospital o «Sagrada Enfermería de Malta», la cual fue mejorada por el Gran Maestre Fra Rafael Cottoner (1660-1663). En este Hospital se atendía a 500 enfermos servidos por los propios caballeros organizados por servicios semanales para cada Lengua. Además, al Hospital se le unieron la Escuela de Anatomía, la de Cirugía y la de Farmacia. A este primer Hospital se unieron la apertura en Malta de otros dos más, también gestionados y servidos por los caballeros. Uno de ellos fue construido por el Gran Maestre Frey D. Antonio Manuel de Villena, elegido en 1722, de origen castellano y que con anterioridad fue Gran Canciller de la Lengua de Castilla. 
 

4. El servicio a los pobres y a los enfermos después de la desaparición de las Cruzadas. 
 

Aunque la amenaza musulmana había disminuido, sin embargo la Orden de Malta entró en un gran declive a partir del siglo XVI debido al protestantismo, al desarrollo de los nacionalismos europeos, a problemas con la Santa Sede, la Inquisición o entre el mismo clero de la Orden. Además de que los Virreyes españoles y los Reyes Borbones de Sicilia no facilitaron en nada la situación. Sin embargo, el principal enemigo resultó ser la Francia revolucionaria. Bajo el mandato del Gran Maestre von Hömpesch, Bonaparte obligó a abandonar la isla de Malta y con ella las reliquias de la Orden, convirtiéndose de nuevo en un Estado Soberano en exilio. El Emperador Pablo I de Rusia en 1798 asumió la dirección de la Orden y en 1802 los Prioratos españoles fueron incorporados a la Corona, siendo los Reyes de España hasta 1885 Grandes Maestres de la Orden en sus territorios. Como consecuencia del Tratado de Amiens, los ingleses permanecieron en la isla de Malta. A raíz de la pérdida del territorio de Malta comienza una nueva etapa para la Orden que nunca ha perdido su posición soberana recobrando su sentido originario, es decir: el del servicio a los pobres y a los enfermos. 
 

5. El carácter hospitalario de la S.O. de Malta en el Siglo XX. 
 

Recobrado, como decimos, su carácter de Orden Hospitalaria anterior al de Orden Militar, en el siglo XX, la S.O. de Malta ha prestado sus servicios en diversos conflictos bélicos, pero ahora ya no de forma armada, sino con las armas de la caridad y el servicio a los enfermos y pobres.

En 1910, el Duque de Caylus, Presidente de la Asociación Francesa, fundó un hospital para los heridos de guerra. La Asociación italiana, prestó sus servicios hospitalarios en la guerra de Trípoli mediante un barco-hospital.

En la I Guerra Mundial fueron múltiples los servicios hospitalarios que la Orden de Malta prestó. Los alemanes prestaron dos trenes-hospital, nueve hospitales y numerosas enfermerías. En Austria se mantuvieron nueve trenes-hospital, diversas enfermerías de campo, tres hospitales y cuatro casas para convalecientes. También Francia e Italia mantuvieron similares servicios hospitalarios. Posteriormente, Italia abrió un hospital en Africa para combatir la lepra. Alemania, en la Guerra de Estados Unidos en Vietnam, prestó asistencia y rehabilitación a más de doscientos mil vietnamitas. Aunque con menor importancia, la Orden ha participado prestando servicios humanitarios en los conflictos de la antigua Yugoslavia, Zaire, Ruanda, etc. 

El día 3 de noviembre de 1997, el marqués de Campo Real, como miembro de la Delegación Permanente Observadora de la Soberana Orden de Malta ante la Organización de las Nacones Unidad, pronunció un discurso ante el Tercer Comité de la 52ª Sesión de la Asamblea General, el cual tiene como tema de estudio los asuntos relativos a los refugiados y personas desplazadas y a cuestiones humanitarias. Para comprender mejor el papel de la Orden en la actualidad, creemos oportuno reproducir en parte el mencionado discurso: 

III. El voluntariado en la Asamblea Española de la S.O. de Malta en la actualidad. 
 

En España, Alfonso XII, en 1885, devuelve la Orden al Gran Maestre, por Real Decreto de 4 de septiembre, dejando de ser Maestre y refundiendo la Lenguas de Castilla y Aragón en la de España. En 1891 se reorganizó la Orden en España. Bajo el mandato del Gran Maestre Frey Galeas Thun Hohenstein se inician negociaciones con el Gobierno de Franco. En 1949 fue cedida a la Orden la Iglesia de la Vera Cruz. En la década de los 50 el Papa Pío XII encomienda a la Orden de Malta el cuidado de los leprosos. España trabajó en la leprosería de Fontilles (Alicante) y actualmente la Asamblea Española mantiene la leprosería de Micomeseng, en Guinea Ecuatorial, entre otros centros médicos en donde se cuida a los leprosos. En la década de los 60, España comienza a acudir a las Peregrinaciones a Lourdes que la S.O. de Malta organiza internacionalmente.

Un acontecimiento importante en la labor hospitalaria de la Orden en España fue el sucedido en 1972. En este año se publicó el Decreto de 21 de junio que aprobaba el Reglamento de Fundaciones culturales y privadas. Fue el Duque de Frías, Bailío y Presidente de la Asamblea Española el que encargó un borrador de los Estatutos de una Fundación de la Orden de Malta española. La Fundación se escrituró en 1984 como Fundación Benéfico Hospitalaria, siendo Presidente de la Asamblea Española el también Bailío Marqués de Sales. Las actividades hospitalarias en España se han visto muy beneficiadas con ello. 

D. Luis Guillermo Perinat y Elío, Marqués de Campo Real, Bailío y Gran Cruz de Honor y Devoción, es el actual Presidente de la Asamblea Española de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, así como de la Fundación Hospitalaria de la Orden de Malta (FHOME). Diplomático de Carrera (embajador en Londres y Moscú), más tarde político (Senador en 1983, Diputado del Parlamento Europeo, en donde llegó a ocupar la Vice-Presidencia), bajo su mandato se ha dado un gran impulso a las actividades hospitalarias. Él mismo en manifestaciones hechas a la Gaceta Hospitalarios en junio de 2001 explicaba este espíritu hospitalario: «...la Orden de Malta, manteniendo las características que han definido su personalidad a lo largo de los siglos, quiere acentuar su compromiso con los más necesitados que, en definitiva, fue la razón primordial de su creación hace, ahora, algo más de 900 años. Todos nosotros sabemos que su fin es lograr la santificación de sus miembros mediante una generosa entrega a «nuestros hermanos» los enfermos y pobres, siendo ésta la razón fundamental de la vinculación que cada uno mantenemos con la Orden. Por eso, las distintas clases y dignidades que podamos alcanzar no deben ser entendidas como un honor, sino como un instrumento para profundizar en este compromiso de servicio».

Con este espíritu humanitario transmitido por el Presidente se han llevado a cabo numerosos proyectos asistenciales en las distintas Delegaciones de la Orden de Malta, entre las que destacan Barcelona y Valencia, sin poder olvidar las de Andalucía, Galicia, Navarra, La Mancha, etc. Dada la limitación de este trabajo, resulta imposible enumerar y detenernos en la descripción de cada uno de ellos, como sería justo. No obstante, destacaremos algunos.

El proyecto más reciente es la Residencia de la Tercera Edad «San Juan Bautista» de Aldea del Fresno (Madrid), con capacidad para 85 personas válidas y no válidas. Se trata de un edificio de 2.700 metros cuadrados, en donde se han realizado importantes obras hasta conseguir unas instalaciones modernas y perfectamente equipadas para su óptima misión. Consta de 40 habitaciones con baño geriátrico cada una de ellas; amplios salones para usos comunes, entre los que destaca un comedor con 85 plazas, zonas de esparcimiento, sala de rehabilitación con cabina para rayos, masaje y terapia ocupacional. La Residencia contará con una moderna cocina, servicio de lavandería y tanatorio, además de despachos para el equipo médico y administrativo y una capilla. Tras tres duros años de esfuerzo por parte de miembros de la Orden y colaboradores, la Residencia «San Juan Bautista» será inaugurada en mayo.

En Vallecas (Madrid) se encuentra la Residencia para la Tercera Edad «Virgen de Filermo», con capacidad para 12 personas, responde a una idea de cuidados a ancianos válidos en ámbito familiar. La positiva experiencia de esta residencia ha servido como base para la organización de la de «San Juan Bautista».

Desde octubre de 2001 se trabaja en el Comedor Asistencial «Virgen de la Candelaria», con capacidad para 60 personas en cada turno. Situado en el Barrio de San Blas de Madrid, en él son atendidas las necesidades de alimentación de varios grupos de personas necesitadas como son drogadictos, inmigrantes, etc. Estas personas han ido expresando sus necesarias más primarias a los voluntarios, que con esfuerzo han abierto en el mismo comedor un ropero. También se les atiende médicamente en colaboración con el Hospital San Francisco de Asís.

En Valencia, entre otras actividades hospitalarias, se cuenta con un albergue para inmigrantes, en el que se viene trabajando con mucho esfuerzo, con el impulso del espíritu hospitalario de miembros de la Orden y colaboradores.

En Barcelona, los trabajos hospitalarios se centran en un comedor asistencial, ayuda a centros de atención a disminuidos psíquicos, etc. 
 
 

IV. Especial referencia a la labor hospitalaria de las Damas de la S.O. de Malta. 
 

Como otras muchas Ordenes Religiosas, la Orden de Malta cuenta junto a Hermanos y Caballeros con las Hermanas Hospitalarias de San Juan de Jerusalén y con las Damas de la Orden, estas últimas incorporadas en tiempo relativamente reciente.

Las Hermanas Hospitalarias tienen un origen prácticamente coetáneo a la fundación del Hospital de Jerusalén. Este Hospital se encontraba anexo al Convento de Santa María Magdalena en Jerusalén. Más tarde, con el declive de los Cruzados en Levante, las Hermanas Hospitalarias fueron instituidas en Occidente. Aunque su labor constante y silenciosa ha sido literariamente solapada con la extensa bibliografía sobre las acciones militares en defensa de la Fe de los Caballeros Cruzados, es fácil suponer que recaía principalmente sobre ellas la actividad hospitalaria de la Orden de Malta. Se sabe que ofrecían sus servicios en los hospitales de Caballeros y que curaban a las mujeres enfermas. Según Olvera Ayes, «en 1118, Sancia de Castilla, Reina de Aragón, hizo Convento en Segena para las damas pobres de la nobleza que recibió la confirmación de la Santa Sede por el Papa Calixto III en 1193. La reina misma entró más tarde en este convento y allí murió». Los conventos de Hermanas Hospitalarias de San Juan proliferaron en países europeos como España, Portugal, Francia, Italia, Inglaterra, Bohemia, Dinamarca y más tarde en Malta, que junto con España ha mantenido hasta nuestros días estos conventos. Según el citado autor, «Estaban bajo la jurisdicción del Gran Maestre, excepto en los años de 1470 y 1569 en los cuales dependían directamente de la Santa Sede, y después, en julio de 1873, cuando el Papa Pío IX suprimió las dispensas acordadas para la Orden dadas por el Papa Pascual II y por sus sucesores, y puso a estas Religiosas bajo la jurisprudencia de Ordinarios locales».

Junto a las Hermanas Hospitalarias la Orden de Malta cuenta con el Cuerpo de Damas.

En España, cabe destacar a nuestra actual Hermana Hospitalaria Excma. Sra. Dª Lourdes Rivero de Aguilar, Marquesa de Acha, quien continua brillantemente la ejemplar labor realizada por su predecesor en el cargo el Excmo. Sr. D. Vicente Salgado. Asimismo, para la Delegación de las Damas de la Asamblea Española de la Orden de Malta cuenta con una Consejera y Delegada, Excma. Sra. Dª Ignacia Ruiz de Arana y Montalvo, Marquesa de Velada. Ambas Damas son miembros de la Diputación de la Asamblea. Junto a ellas cabe mencionar, a modo de ejemplo, la labor hospitalaria realizada por la Directora de Proyectos Internacionales de la Fundación Hospitalaria de la Orden de Malta en España (FHOME), Ilma. Sra. Dª. María Luisa Fernández Jiménez, marquesa de San Juan de Nieva, en cuya labor, entre otros éxitos elogiosos, destacan la firma del convenio de FHOME con la Fundación Bosch i Gimpera de la Universidad de Barcelona, mediante el cual la FHOME se compromete a financiar los gastos de material médico, clínico y farmacéutico, así como otros gastos originados por la aplicación del Proyecto de prevención y control de la ceguera por oncocercosis y otras etiologías en la isla de Bioko (Guinea Ecuatorial), y también los dos proyectos de la FHOME aprobados por el Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de SECIPI, para la rehabilitación y ampliación de dos clínicas en la nueva República del Congo (antes Zaire). Junto a ellas, no quisiera olvidar a tantas otras voluntarias, Damas y colaboradoras, que, compaginando sus profesiones y sus deberes familiares con la actividad Hospitalaria, llevan hoy día, sin desmerecer la importante labor de los Caballeros, la mayoría del peso de la misma «a pie de obra», como soldados silenciosos y activos, con una constancia y valentía admirables y ejemplar para las más jóvenes, luchando contra la droga, el hambre, la soledad, la enfermedad, etc., objetivos de las cruzadas hospitalarias contemporáneas. Tal y como lo hicieran en 1099 en el Hospital de San Juan las Hermanas Hospitalarias de San Juan de Jerusalén.

En España contamos con la Federación de Monasterios de Monjas, llamadas Sanjuanistas. Está formada por cuatro comunidades: Vallderoix, Gandía, Zamora y Salinas. Aunque en los últimos años, por cuestiones prácticas algunas han sido trasladadas con el fin de ser mejor atendidas. En relación con este tema el P. D. Francisco Muñoz Alarcón, Asistente Religioso de la Federación de Monasterios de la Orden de San Juan de Jerusalén, dirigió una carta al Presidente de la Asamblea Española con el fin de estimular el interés para con las Hermanas Comendadoras de la Orden, que «mantienen con idéntico espíritu hospitalario su peculiar vocación contemplativa». La Carta fue publicada, dado su interés, en la Gaceta Hospitalarios de abril-junio de 1994. Por la limitada extensión de esta comunicación no podemos reproducirla; sin embargo, cabe resaltar de ella dos fragmentos en los que incide en la necesaria conexión entre las Comendadoras y los Caballeros y Damas «actuantes»: «Por parte de las monjas, que sienten muy dentro la fraternidad con los Caballeros y las Damas, está el testimonio viviente de la espiritualidad específica de la Orden Sanjuanista o Melitense: a imitación de su Patrón, San Juan Bautista, preparar los caminos del señor; procurar formas —para ellas más espirituales— de acogida hospitalaria a quienes tienen necesidad de Dios, de retiro y silencio para reencontrarse a sí mismos; dar ejemplo de austeridad en medio de la sociedad de consumo y bienestar que nos invade y compartir bienes con los necesitados». «Las Hermanas Comendadoras tanto mejor realizarán su misión en comunión con los Caballeros y Damas, si a sus Monasterios llegan jóvenes dispuestas a aceptar con toda su exigencia la forma de vida monástica concorde con el peculiar carisma de la Orden. Ellas, Hospitalarias orantes, con ustedes, Hospitalarios y Hospitalarias actuantes, conseguirán que la Orden de Malta responda a la misión de la Iglesia en el mundo actual, que a todos nos urge el Vaticano II, particularmente en la Constitución sobre "La Iglesia en el Mundo Actual"».

Sin duda, el carácter de la Orden de Malta como Orden religiosa y como Orden hospitalaria se ve plasmado en este interesante fragmento transcrito.


 
 

BIBLIOGRAFÍA 

La bibliografía sobre la Orden de Malta, especialmente sobre el aspecto histórico y más en concreto sobre sus características militar y política, es muy extensa. No tanto en cuanto su carácter hospitalario. En esta breve comunicación, que más que científica pretende ser testimonial, hemos consultado los siguientes autores entre otros prestigiosos investigadores: Arcaz Pozo, Adrián; Arechaga, Carmen; De Ayala Martínez, Carlos; Barquero Goñi; Bonet Donato, María; Carrillo de Albornoz, Daniel; De Céspedes Aréchaga, Valentín; Frey Sánchez, Antonio; Fuertes de Gilbert y Rojo, Manuel; García Riol, Daniel J.; González Jiménez, Manuel; Olvera Ayes, David A.; Pérez Monzón, Olga; Perinat y Elío, Luis Guillermo; Sanz de Bremond Frígola, Manuel; Viñez Sánchez. Además, cabe citar la interesante información prestada por la Gaceta de la Fundación Hospitalaria de la Orden de Malta en España.