UNIVERSIDAD CATÓLICA DE MURCIA SAN ANTONIO.
I CONGRESO INTERNACIONAL DE
VOLUNTARIADO (FEBRERO DE 2002).
COMUNICACIÓN PRESENTADA POR LA
ASAMBLEA ESPAÑOLA DE LA S.O. DE MALTA.
TITULO: Apuntes históricos en
torno al carácter hospitalario de la S. O. Militar y Hospitalaria de Rodas y
Malta de San Juan de Jerusalén.
AUTORA: Concepción
Martínez-Carrasco y Pignatelli.
PONENCIA RELACIONADA CON LA
COMUNICACIÓN PRESENTADA: Ponencia inaugural titulada: «Historia del voluntariado
cristiano». Ponente: Excmo. Sr. D. Gustavo Villapalos Salas. Catedrático de
Historia del Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de
Madrid. Ex Rector de la Universidad Complutense de Madrid. Ex Consejero de
Educación de la Comunidad Autónoma de Madrid.
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BREVE CURRICULUM DE LA AUTORA A
PETICIÓN DEL DIRECTOR DE LA UNIDAD CENTRAL DEL CONGRESO, SR. D. ANTONIO ALCARAZ
LÓPEZ.
- Profesora Titular de Derecho
Administrativo de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de
Madrid.
- Ex-Magistrada del Tribunal
Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma de Madrid.
- Profesora Coordinadora de la
Licenciatura de Derecho del Colegio Universitario Cardenal Cisneros, adscrito a
la Universidad Complutense.
- Profesora Coordinadora del
Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.
- Dama de la S.O. de
Malta.
- Directora de los Voluntarios
de Madrid de la S.O. de Malta.
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APUNTES HISTÓRICOS EN TORNO AL
CARÁCTER HOSPITALARIO DE LA S.O. MILITAR Y HOSPITALARIA DE SAN JUAN DE
JERUSALÉN, DE RODAS Y DE MALTA.
Concepción Martínez-Carrasco
Pignatelli
ÍNDICE.
I. La S.O. de Malta como Orden
religiosa, hospitalaria y militar.
II. El carácter hospitalario de
la S.O. de Malta a lo largo de su historia.
1. La hospitalidad a los
peregrinos de Jerusalén como causa originaria de la aparición de la Orden
Hospitalaria de San Juan de Jerusalén en 1048. El Hospital de San
Juan de Jerusalén.
2. La expansión de los
hospitales de la Orden de San Juan de Jerusalén a partir del año
1099.
3. La Sagrada Enfermería de
Malta del año 1532.
4. El servicio a los pobres y a
los enfermos después de la desaparición de la Cruzadas.
5. El carácter hospitalario de
la S.O. de Malta en el Siglo XX.
III. El voluntariado en la
Asamblea Española de la S.O. de Malta en la actualidad.
IV. Especial referencia a la
labor hospitalaria de las Damas de la S.O. de Malta.
Bibliografía.
I. La S.O. de Malta como
Orden religiosa, hospitalaria y militar.
La Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de
Jerusalén, de Rodas y de Malta tiene una existencia ininterrumpida de más de
novecientos años. Es Soberana, por gozar de un estatuto de soberanía reconocido
internacionalmente, con la condición de Observador Permanente ante las Naciones
Unidas y con Representación Permanente en distintos organismos internacionales.
Su carácter de Orden Militar le viene dado por la valiente defensa de la fe
cristiana en la época de las Cruzadas. Pero su principal característica, en
cuanto que es su fundamental misión hoy día y el origen y motivo de su
existencia, es su labor hospitalaria. Se trata de la institución hospitalaria
más antigua. Su extensa labor se extiende por los cinco continentes con más de
un millón de voluntarios y colaboradores.
Prueba de lo anteriormente dicho es el hecho de que la nueva
Carta Constitucional y el nuevo Código resalten el carácter de Orden
hospitalaria. Efectivamente, el Boletín Oficial de la Soberana Orden de Malta
publicó el 12 de enero de 1998, una nueva Carta Constitucional y el Código de la
Orden. La Carta constituye la norma suprema de la Orden. El Código, compuesto
por 242 artículos, introduce un nuevo Capítulo en relación con las obras de la
Orden, obligación de todas las Asociaciones, para que los miembros de la Orden
puedan cumplir con su obligación del obsequium pauperum.
En España, el carácter hospitalario de la Orden de Malta ha
sido especialmente resaltado y desarrollado en la práctica a través del
Presidente de la Asamblea Española, el Bailío Marqués de Campo Real. Durante su
Presidencia se ha dado impulso a la apertura de múltiples nuevas actividades
hospitalarias, además de continuar con las que ya se venían realizando. Se han
organizado Cuerpos de Voluntarios en distintas Delegaciones de la Asamblea,
entre las que cabe destacar las de Andalucía, Barcelona, Madrid y Valencia. En
el mismo sentido, debe resaltarse que la Delegación española forma parte del
Consejo Asesor del Hospitalario del Gran Magisterio, así como del Comité del
ECOM (Cuerpo de Emergencia de la Orden de Malta), por designación expresa de
éste.
En las obras hospitalarias que llevan a cabo los miembros de
la Orden debe primar el espíritu de la propia Orden: «la defensa de la Fe y la
ayuda al necesitado». Este espíritu que, como hemos dicho y veremos con más
detenimiento seguidamente, es el origen de la existencia de la propia Orden, se
ha venido manifestando a lo largo de los 900 años de existencia de la misma. Por
circunstancias históricas, la defensa de la Fe necesitó en determinadas épocas
la acción militar mediante las Cruzadas. Hoy día las Cruzadas se plantean, no
mediante acciones militares, sino manifestando nuestra fe en diferentes acciones
hospitalarias, tanto en guerra como en paz, siendo nuestro enemigo, no el
musulmán, sino otros como la droga, el hambre, la enfermedad, las catástrofes,
la soledad y el desamparo. Contra estos males luchan los miembros de la Orden de
Malta, desde distintos frentes en todo el mundo, con los medios de que cada cual
dispone, atendiendo a su vez a sus obligaciones familiares y profesionales,
desde sus diferentes puestos (directivos, de voluntariado, de colaboración,
etc.). Siempre con la voluntad de entrega a los demás en presencia de Dios y sin
tener en cuenta circunstancias de raza, religión, ideología o nacionalidad, de
los necesitados.
En este trabajo intentaremos reflejar de forma muy somera
cómo, desde el primer origen de la Soberana Orden de Malta, la Defensa de la Fe
(tuitio fidei) y el carácter hospitalario (obsequium pauperum), se
consideran los motivos de su existencia. Este espíritu se transmite entre sus
miembros y colaboradores hasta nuestros
días.
II. El carácter hospitalario
de la S.O. de Malta a lo largo de su
historia.
1. La hospitalidad a los
peregrinos de Jerusalén como causa originaria de la aparición de la Orden
Hospitalaria de San Juan de Jerusalén en
1048. El Hospital de San Juan de
Jerusalén.
La Orden que hoy día constituye un Estado Soberano y que
denominamos por ello Soberana Orden tiene su origen en la
intención de ofrecer hospitalidad. Es este carácter hospitalario, voluntario,
generoso y noble el que hace conmover los corazones de los florecientes
mercaderes italianos de la ciudad marítima de Amalfi (en la actualidad
perteneciente a la provincia de Salerno), cuando en el año 1048, el Califa
Mustafá-Billah, Rey de Egipto y bajo cuyo mandato se encontraban los Santos
Lugares de Palestina, decidió conceder permiso de visita a estos Lugares a los
cristianos. El peregrinaje cristiano a Palestina no fue admitido por los
súbditos musulmanes. Los peregrinos cristianos sufrían abusos y padecimientos
innumerables. Por ello, los mercaderes italianos consiguieron autorización para
la construcción de un hospitium, frente al templo de la Resurrección, en
honor de San Juan Bautista, para dar albergue a los peregrinos que acudían a
Tierra Santa.
Los peregrinos asistidos y curados en dicho albergue fueron
convencidos por el francés Beato Gerardo de Tom para constituir una hermandad
que se denominaría Hospitalarios de San Juan de Jerusalén. Surge de esta forma
la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén a partir de dos ideas claves:
prestar ayuda y ayudarse entre los ayudados. Es decir, servir y agradecer el
servicio sirviendo. Pero, además, no debemos olvidar la nota organizativa que
origina la constitución de toda asociación de personas. Se conforma una
Hermandad de la que surge una Orden Hospitalaria cuyo primer dirigente será el
Beato Gerardo de Tom.
2. La expansión de los
hospitales de la Hermandad de San Juan de Jerusalén a
partir del año 1099.
El Rey de Jerusalén Godofredo de Bouillón a partir de que la
Ciudad Santa fuera conquistada por los cristianos en 1099, recompensó a la Orden
Hospitalaria por sus servicios concediéndole al Hospital la décima parte de los
territorios conquistados. Esta donación no fue más que un precedente de otras
muchas donaciones a la Orden que permitieron que en torno al año 1120 se
fundaran hospitales y casas de asilos en Italia, Francia y España y en otros
lugares de la Europa cristiana, especialmente en ciudades de puertos marítimos
importantes como Marsella, Bari y Messina entre otros.
La Bula Apostólica «Piae postulatio voluntatis» de 15 de
febrero de 1113, del Papa Pascual II, otorga a la Orden la aprobación y
protección de la Santa Sede, permitiéndole, entre otros derechos que constituyen
la cédula de soberanía internacional de la que hoy goza, el derecho de elegir de
forma independiente al sucesor de Gerardo de Tom, quien muere en 1118 y es
sucedido por el Beato Raimundo de Podio. A partir de este mandato el carácter
militar de la Orden se intensifica dada la necesidad de proteger militarmente a
los enfermos y peregrinos, por un lado, y, por otro, por la defensa del Estado
Cristiano del Levante contra los ataques musulmanes. Esta circunstancia provocó
la necesidad del reclutamiento de miembros a los que se clasificaron
originariamente en varias clases: Hermanos Caballeros, a los que desde 1250 se
les exigió la prueba de 16 cuarteles de nobleza, los Capellanes, los
Hermanos Sirvientes y los Donados. Más tarde, por gracia del Gran Maestre, en
casos excepcionales y por sus propios méritos, se fueron admitiendo miembros sin
necesidad de probar nobleza, a los que se les denominó Profesos de Gracia. La
Orden admitía miembros laicos sin votos de religión pero con devoción. Estos
miembros entraban en la Orden a edad muy temprana como pajes, recibiendo
educación y adiestramiento militar y naval. Pero debemos destacar que, junto a
esta instrucción, se les exigía el cumplimiento de deberes hospitalarios en los
hospitales y hospicios de la Orden, que, gracias a sus enormes posesiones en el
Levante y en Occidente, pudo abrir en las vías más importantes de peregrinación
una red de albergues y hospicios, los cuales tenían su propia organización
administrativa y económica. Los gobernaba un Preceptor o Comendador. El conjunto
de varios hospicios formaba una bailía y era gobernado por un Bailío. Otras
organizaciones más importantes eran los Prioratos o Grandes Prioratos, que
formaron con posterioridad las Lenguas.
3. La Sagrada Enfermería de
Malta del año 1532.
Desde que en 1187 el Reino de Jerusalén fuera invadido por
Saladino, es el carácter militar de la Orden el que va a predominar,
produciéndose heroicas resistencias y batallas frente a los musulmanes y en
defensa de la Fe cristiana. Como consecuencia de todo ello, la Orden de San Juan
tuvo que trasladarse a Chipre, pero sus hazañas militares fueron recompensadas
en beneficio de los asuntos políticos de tal forma que, tras la conquista de
la isla de Rodas, hacia el año 1310, la Orden adquirió su condición de
sujeto internacional y el Gran Maestre el carácter de Príncipe de Rodas,
gobernando con el Consejo a los ahora denominados Caballeros de Rodas. Junto a
diferentes tensiones políticas entre las distintas Lenguas hay que añadir la
pérdida de la Isla de Rodas y el abandono de ésta el 10 de enero de 1523 del
Gran Maestre Fra Filippo de Villiers de L'Isle-Adam. Por ello, la Orden quedó
como Estado Soberano sin territorio, estableciendo su exilio en distintos
lugares como Candía, Creta, Messina, Niza, etc.
Sin embargo, el citado Gran Maestre sirvió como elemento
negociador en la reconciliación entre Carlos V y Francisco I de Francia. Fue el
Emperador Carlos V quien cedió a la Orden el archipiélago de Malta, Gozo y
Comino con el beneplácito del Papa Clemente VII en 1530. Desde Malta, y dada su
posición estratégica entre el mundo cristiano y el mundo musulmán, los ahora
Caballeros de Malta emprendieron cruzadas en defensa de la Fe, siendo objetivo
de numerosos ataques musulmanes, permaneciendo, no obstante, neutrales en los
conflictos entre Estados cristianos.
A pesar de las Fortificaciones construidas en Malta, del
esplendor de su capital, la ciudad de La Valetta, de su poder político y
militar, la defensa armada de la Fe no impidió que continuara desarrollándose su
carácter hospitalario, origen de su existencia. En 1532 se fundó el Hospital o
«Sagrada Enfermería de Malta», la cual fue mejorada por el Gran Maestre Fra
Rafael Cottoner (1660-1663). En este Hospital se atendía a 500 enfermos servidos
por los propios caballeros organizados por servicios semanales para cada Lengua.
Además, al Hospital se le unieron la Escuela de Anatomía, la de Cirugía y la de
Farmacia. A este primer Hospital se unieron la apertura en Malta de otros dos
más, también gestionados y servidos por los caballeros. Uno de ellos fue
construido por el Gran Maestre Frey D. Antonio Manuel de Villena, elegido en
1722, de origen castellano y que con anterioridad fue Gran Canciller de la
Lengua de Castilla.
4. El servicio a los pobres
y a los enfermos después de la desaparición de las
Cruzadas.
Aunque la amenaza musulmana había disminuido, sin embargo la
Orden de Malta entró en un gran declive a partir del siglo XVI debido al
protestantismo, al desarrollo de los nacionalismos europeos, a problemas con la
Santa Sede, la Inquisición o entre el mismo clero de la Orden. Además de que los
Virreyes españoles y los Reyes Borbones de Sicilia no facilitaron en nada la
situación. Sin embargo, el principal enemigo resultó ser la Francia
revolucionaria. Bajo el mandato del Gran Maestre von Hömpesch, Bonaparte obligó
a abandonar la isla de Malta y con ella las reliquias de la Orden,
convirtiéndose de nuevo en un Estado Soberano en exilio. El Emperador Pablo I de
Rusia en 1798 asumió la dirección de la Orden y en 1802 los Prioratos españoles
fueron incorporados a la Corona, siendo los Reyes de España hasta 1885 Grandes
Maestres de la Orden en sus territorios. Como consecuencia del Tratado de
Amiens, los ingleses permanecieron en la isla de Malta. A raíz de la pérdida del
territorio de Malta comienza una nueva etapa para la Orden que nunca ha perdido
su posición soberana recobrando su sentido originario, es decir: el del servicio
a los pobres y a los enfermos.
5. El carácter hospitalario
de la S.O. de Malta en el Siglo XX.
Recobrado, como decimos, su carácter de Orden Hospitalaria
anterior al de Orden Militar, en el siglo XX, la S.O. de Malta ha prestado sus
servicios en diversos conflictos bélicos, pero ahora ya no de forma armada, sino
con las armas de la caridad y el servicio a los enfermos y pobres.
En 1910, el Duque de Caylus, Presidente de la Asociación
Francesa, fundó un hospital para los heridos de guerra. La Asociación italiana,
prestó sus servicios hospitalarios en la guerra de Trípoli mediante un
barco-hospital.
En la I Guerra Mundial fueron múltiples los servicios
hospitalarios que la Orden de Malta prestó. Los alemanes prestaron dos
trenes-hospital, nueve hospitales y numerosas enfermerías. En Austria se
mantuvieron nueve trenes-hospital, diversas enfermerías de campo, tres
hospitales y cuatro casas para convalecientes. También Francia e Italia
mantuvieron similares servicios hospitalarios. Posteriormente, Italia abrió un
hospital en Africa para combatir la lepra. Alemania, en la Guerra de Estados
Unidos en Vietnam, prestó asistencia y rehabilitación a más de doscientos mil
vietnamitas. Aunque con menor importancia, la Orden ha participado prestando
servicios humanitarios en los conflictos de la antigua Yugoslavia, Zaire,
Ruanda, etc.
El día 3 de noviembre de 1997, el marqués de Campo Real, como
miembro de la Delegación Permanente Observadora de la Soberana Orden de Malta
ante la Organización de las Nacones Unidad, pronunció un discurso ante el Tercer
Comité de la 52ª Sesión de la Asamblea General, el cual tiene como tema de
estudio los asuntos relativos a los refugiados y personas desplazadas y a
cuestiones humanitarias. Para comprender mejor el papel de la Orden en la
actualidad, creemos oportuno reproducir en parte el mencionado
discurso:
«[...] La Orden de Malta, que tengo el honor de
representar, es la más antigua institución del mundo fundada con la finalidad
de atender a los enfermos y necesitados, es decir, a la ayuda humanitaria. Sus
orígenes se remontan al año 1099, cuando se fundó un hospital para peregrinos
enfermos en Jerusalén.
En la actualidad sus actividades hospitalarias están
dedicadas a la ayuda humanitaria a personas en necesidad por enfermedad,
guerras, expatriación forzosa, catástrofes naturales, etc., sin discriminación
alguna en cuanto raza, nacionalidad o religión.
Señor Presidente: estas actividades se llevan a cabo a
través de los distintos organismos de la Soberana Orden y por sus
organizaciones multinacionales específicas, entre las que debo citar AIOM
(Ación Internacional de la Orden de Malta), ECOM (Cuerpo de Emergencia de la
Orden de Malta, para ayuda en las catástrofes), CIOMAL (Comité Ejecutivo
Internacional de la Orden de Malta para ayuda a los leprosos), HOLAFOM (para
actividades en los Santos Lugares) así como el Centro de Coordinación para
América.
La Soberana Orden tiene miembros asociados en 40 países y
representaciones diplomáticas en 75 Estados. El hecho de mantener la Orden en
su condición de ente soberano relaciones diplomáticas con muchos de los países
donde tiene acción hospitalaria facilita la eficacia de su acción. Presta
asistencia en 100 países aproximadamente. Sus miembros son unos 11.000 y tiene
unos 70.000 voluntarios permanentes. Los donantes son más de un millón, dando
asistencia aproximadamente a 15 millones de personas.
Actualmente la Orden mantiene 16 hospitales, 33 clínicas,
numerosos dispensarios, programas para combatir enfermedades endémicas,
hospicios para enfermos terminales, residencias para la tercera edad y
personas impedidas, talleres para incapacitados, centros de rehabilitación
para drogadictos, así como establecimientos para el cuidado de los refugiados,
todo ello repartido por los cinco continentes y muy especialmente en regiones
o países en desarrollo.
Señor presidente: a título de ejemplo diré que la Orden a
través de sus miembros franceses mantiene un hospital en Benin, otro en Belén,
un centro hospitalario en Dakar y entre otras actuaciones una ayuda especial a
los severamente impedidos. En 1994 instaló junto con los miembros belgas un
campo para 5.000 refugiados ruandeses a 10 Km. de Bukavu. Posteriormente se
instalaron otros dos en la zona con capacidad para 5.000 y 6.000 personas
respectivamente. Los miembros alemanes de la Orden, que mantienen 6 hospitales
en su país y uno en Thailandia, han colaborado muy satisfactoriamente en estos
últimos años con ACNUR a través de la Malteser Hilfsdienst en Thailandia,
Cambodia, Irak, República Democrática del Congo, Ruanda, Bosnia y Uganda. La
Soberana Orden de Malta participa actualmente de forma activa enviando ayuda
médica y prestando asistencia en el campo de refugiados instalado por la Cruz
Roja Thailandesa para asistir a los refugiados de Cambodia que vienen
penetrando en territorio thailandés como consecuencia de los recientes
conflictos sucedidos en aquel país.
Los miembros norteamericanos de la Orden vienen desde hace
tiempo enviando importantes cantidades de medicamentos, equipos médicos y
ayuda de toda índole a zonas en dificultad, especialmente a Centroamérica,
Sudamérica y África y concretamente a centros médicos y asistenciales de la
República de El Salvador, República Dominicana, Colombia, Perú, Guatemala,
Venezuela, etc., colaborando con los miembros de la Orden de esos países.
Mantiene un hospital en Haití. Los miembros españoles de la Orden tienen
asignado un dispensario en Chiclayo (Perú) y sostienen un poblado de enfermos
de lepra en Guinea Ecuatorial así como un hospital en Isiro (República
Democrática del Congo) que se vio gravemente afectado durante la reciente
contienda que sufrió ese país. En 1988 desarrollaron un programa especial para
los refugiados procedentes de Polonia.
Señor Presidente: Una atención especial se presta en Brasil
(en São Paulo y Brasilia) para los niños abandonados. Se ha instalado
recientemente en Hungría un orfanato y un centro para personas sin hogares y
jardines de infancia en Croacia.
La Orden posee hospitales y centros para enfermos
terminales o impedidos en Irlanda, Gran Bretaña, Bélgica, Alemania, Italia y
Líbano y residencias para ancianos o niños en Italia, Gran Bretaña, Alemania,
Austria, Hungría, España, Estados Unidos y Portugal.
Un capítulo a destacar es el desarrollo de numerosos
servicios auxiliares de voluntarios en campos de refugiados. La función de
estos servicios auxiliares es de primera ayuda incluido el transporte a
personas enfermas en casos de desastre. Para ello se presta especial atención
al entrenamiento de voluntarios colaboradores.
Quisiera ahora, Señor Presidente, hacer unas
consideraciones en el contexto concreto de las Naciones Unidas y la Orden de
Malta. En los últimos años la Orden ha cooperado con la OMS concretamente en
la lucha contra la lepra así como en el cuidado médico y técnico de los
observadores militares de Naciones Unidas en operaciones de mantenimiento de
la paz en zonas de conflicto. Tenemos asimismo la satisfacción de afirmar que
se han conseguido resultados positivos a nivel regional en la coordinación de
las medidas de emergencia con el ACNUR.
Consideramos que sería deseable intensificar la cooperación
entre el ACNUR y la Unión Europea. Ello redundaría en beneficio de
organizaciones dependientes de nuestra Orden que pudieran recibir ayuda de
ambos organismos.
Por supuesto la Soberana Orden de Malta está a la
disposición de ACNUR para establecer una estrategia conjunta que pudiera ser
beneficiosa en lo que se refiere a la consecución de nuestros comunes fines
humanitarios.
Y a estos fines quisiera añadir que sería deseable estudiar
la posibilidad de que las Naciones Unidas consideren alguna forma de
protección para el personal y centros dependientes de la Orden de Malta que
desarrollan una labor hospitalaria en zonas de conflicto.
Desearía concluir manifestando nuestra satisfacción por el
hecho de que el Comité Ejecutivo del programa de ACNUR que se reunió en
Ginebra a mediados del pasado mes de octubre haya adoptado la decisión de que
la Orden participe en las reuniones de trabajo de su Comité Permanente. Ello
nos permitirá seguir con mayor eficacia y atención las actividades del Alto
Comisionado cuyo importante trabajo nos interesa de modo
primordial.»
III. El voluntariado en la
Asamblea Española de la S.O. de Malta en la
actualidad.
En España, Alfonso XII, en 1885, devuelve la Orden al Gran
Maestre, por Real Decreto de 4 de septiembre, dejando de ser Maestre y
refundiendo la Lenguas de Castilla y Aragón en la de España. En 1891 se
reorganizó la Orden en España. Bajo el mandato del Gran Maestre Frey Galeas Thun
Hohenstein se inician negociaciones con el Gobierno de Franco. En 1949 fue
cedida a la Orden la Iglesia de la Vera Cruz. En la década de los 50 el Papa Pío
XII encomienda a la Orden de Malta el cuidado de los leprosos. España trabajó en
la leprosería de Fontilles (Alicante) y actualmente la Asamblea Española
mantiene la leprosería de Micomeseng, en Guinea Ecuatorial, entre otros centros
médicos en donde se cuida a los leprosos. En la década de los 60, España
comienza a acudir a las Peregrinaciones a Lourdes que la S.O. de Malta organiza
internacionalmente.
Un acontecimiento importante en la labor hospitalaria de la
Orden en España fue el sucedido en 1972. En este año se publicó el Decreto de 21
de junio que aprobaba el Reglamento de Fundaciones culturales y privadas. Fue el
Duque de Frías, Bailío y Presidente de la Asamblea Española el que encargó un
borrador de los Estatutos de una Fundación de la Orden de Malta española. La
Fundación se escrituró en 1984 como Fundación Benéfico Hospitalaria, siendo
Presidente de la Asamblea Española el también Bailío Marqués de Sales. Las
actividades hospitalarias en España se han visto muy beneficiadas con
ello.
D. Luis Guillermo Perinat y Elío, Marqués de Campo Real,
Bailío y Gran Cruz de Honor y Devoción, es el actual Presidente de la Asamblea
Española de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén,
de Rodas y de Malta, así como de la Fundación Hospitalaria de la Orden de Malta
(FHOME). Diplomático de Carrera (embajador en Londres y Moscú), más tarde
político (Senador en 1983, Diputado del Parlamento Europeo, en donde llegó a
ocupar la Vice-Presidencia), bajo su mandato se ha dado un gran impulso a las
actividades hospitalarias. Él mismo en manifestaciones hechas a la Gaceta
Hospitalarios en junio de 2001 explicaba este espíritu hospitalario:
«...la Orden de Malta, manteniendo las características que han definido su
personalidad a lo largo de los siglos, quiere acentuar su compromiso con los más
necesitados que, en definitiva, fue la razón primordial de su creación hace,
ahora, algo más de 900 años. Todos nosotros sabemos que su fin es lograr la
santificación de sus miembros mediante una generosa entrega a «nuestros
hermanos» los enfermos y pobres, siendo ésta la razón fundamental de la
vinculación que cada uno mantenemos con la Orden. Por eso, las distintas clases
y dignidades que podamos alcanzar no deben ser entendidas como un honor, sino
como un instrumento para profundizar en este compromiso de servicio».
Con este espíritu humanitario transmitido por el Presidente
se han llevado a cabo numerosos proyectos asistenciales en las distintas
Delegaciones de la Orden de Malta, entre las que destacan Barcelona y Valencia,
sin poder olvidar las de Andalucía, Galicia, Navarra, La Mancha, etc. Dada la
limitación de este trabajo, resulta imposible enumerar y detenernos en la
descripción de cada uno de ellos, como sería justo. No obstante, destacaremos
algunos.
El proyecto más reciente es la Residencia de la Tercera Edad
«San Juan Bautista» de Aldea del Fresno (Madrid), con capacidad para 85 personas
válidas y no válidas. Se trata de un edificio de 2.700 metros cuadrados, en
donde se han realizado importantes obras hasta conseguir unas instalaciones
modernas y perfectamente equipadas para su óptima misión. Consta de 40
habitaciones con baño geriátrico cada una de ellas; amplios salones para usos
comunes, entre los que destaca un comedor con 85 plazas, zonas de esparcimiento,
sala de rehabilitación con cabina para rayos, masaje y terapia ocupacional. La
Residencia contará con una moderna cocina, servicio de lavandería y tanatorio,
además de despachos para el equipo médico y administrativo y una capilla. Tras
tres duros años de esfuerzo por parte de miembros de la Orden y colaboradores,
la Residencia «San Juan Bautista» será inaugurada en mayo.
En Vallecas (Madrid) se encuentra la Residencia para la
Tercera Edad «Virgen de Filermo», con capacidad para 12 personas, responde a una
idea de cuidados a ancianos válidos en ámbito familiar. La positiva experiencia
de esta residencia ha servido como base para la organización de la de «San Juan
Bautista».
Desde octubre de 2001 se trabaja en el Comedor Asistencial
«Virgen de la Candelaria», con capacidad para 60 personas en cada turno. Situado
en el Barrio de San Blas de Madrid, en él son atendidas las necesidades de
alimentación de varios grupos de personas necesitadas como son drogadictos,
inmigrantes, etc. Estas personas han ido expresando sus necesarias más primarias
a los voluntarios, que con esfuerzo han abierto en el mismo comedor un ropero.
También se les atiende médicamente en colaboración con el Hospital San Francisco
de Asís.
En Valencia, entre otras actividades hospitalarias, se cuenta
con un albergue para inmigrantes, en el que se viene trabajando con mucho
esfuerzo, con el impulso del espíritu hospitalario de miembros de la Orden y
colaboradores.
En Barcelona, los trabajos hospitalarios se centran en un
comedor asistencial, ayuda a centros de atención a disminuidos psíquicos,
etc.
IV. Especial referencia a la
labor hospitalaria de las Damas de la S.O. de
Malta.
Como otras muchas Ordenes Religiosas, la Orden de Malta
cuenta junto a Hermanos y Caballeros con las Hermanas Hospitalarias de San Juan
de Jerusalén y con las Damas de la Orden, estas últimas incorporadas en tiempo
relativamente reciente.
Las Hermanas Hospitalarias tienen un origen prácticamente
coetáneo a la fundación del Hospital de Jerusalén. Este Hospital se encontraba
anexo al Convento de Santa María Magdalena en Jerusalén. Más tarde, con el
declive de los Cruzados en Levante, las Hermanas Hospitalarias fueron
instituidas en Occidente. Aunque su labor constante y silenciosa ha sido
literariamente solapada con la extensa bibliografía sobre las acciones militares
en defensa de la Fe de los Caballeros Cruzados, es fácil suponer que recaía
principalmente sobre ellas la actividad hospitalaria de la Orden de Malta. Se
sabe que ofrecían sus servicios en los hospitales de Caballeros y que curaban a
las mujeres enfermas. Según Olvera Ayes, «en 1118, Sancia de Castilla, Reina de
Aragón, hizo Convento en Segena para las damas pobres de la nobleza que recibió
la confirmación de la Santa Sede por el Papa Calixto III en 1193. La reina misma
entró más tarde en este convento y allí murió». Los conventos de Hermanas
Hospitalarias de San Juan proliferaron en países europeos como España, Portugal,
Francia, Italia, Inglaterra, Bohemia, Dinamarca y más tarde en Malta, que junto
con España ha mantenido hasta nuestros días estos conventos. Según el citado
autor, «Estaban bajo la jurisdicción del Gran Maestre, excepto en los años de
1470 y 1569 en los cuales dependían directamente de la Santa Sede, y después, en
julio de 1873, cuando el Papa Pío IX suprimió las dispensas acordadas para la
Orden dadas por el Papa Pascual II y por sus sucesores, y puso a estas
Religiosas bajo la jurisprudencia de Ordinarios locales».
Junto a las Hermanas Hospitalarias la Orden de Malta cuenta
con el Cuerpo de Damas.
En España, cabe destacar a nuestra actual Hermana
Hospitalaria Excma. Sra. Dª Lourdes Rivero de Aguilar, Marquesa de Acha, quien
continua brillantemente la ejemplar labor realizada por su predecesor en el
cargo el Excmo. Sr. D. Vicente Salgado. Asimismo, para la Delegación de las
Damas de la Asamblea Española de la Orden de Malta cuenta con una Consejera y
Delegada, Excma. Sra. Dª Ignacia Ruiz de Arana y Montalvo, Marquesa de Velada.
Ambas Damas son miembros de la Diputación de la Asamblea. Junto a ellas cabe
mencionar, a modo de ejemplo, la labor hospitalaria realizada por la Directora
de Proyectos Internacionales de la Fundación Hospitalaria de la Orden de Malta
en España (FHOME), Ilma. Sra. Dª. María Luisa Fernández Jiménez, marquesa de San
Juan de Nieva, en cuya labor, entre otros éxitos elogiosos, destacan la
firma del convenio de FHOME con la Fundación Bosch i Gimpera de la Universidad
de Barcelona, mediante el cual la FHOME se compromete a financiar los gastos de
material médico, clínico y farmacéutico, así como otros gastos originados por la
aplicación del Proyecto de prevención y control de la ceguera por oncocercosis y
otras etiologías en la isla de Bioko (Guinea Ecuatorial), y también los dos
proyectos de la FHOME aprobados por el Ministerio de Asuntos Exteriores, a
través de SECIPI, para la rehabilitación y ampliación de dos clínicas en la
nueva República del Congo (antes Zaire). Junto a ellas, no quisiera olvidar a
tantas otras voluntarias, Damas y colaboradoras, que, compaginando sus
profesiones y sus deberes familiares con la actividad Hospitalaria, llevan hoy
día, sin desmerecer la importante labor de los Caballeros, la mayoría del peso
de la misma «a pie de obra», como soldados silenciosos y activos, con una
constancia y valentía admirables y ejemplar para las más jóvenes, luchando
contra la droga, el hambre, la soledad, la enfermedad, etc., objetivos de las
cruzadas hospitalarias contemporáneas. Tal y como lo hicieran en 1099 en el
Hospital de San Juan las Hermanas Hospitalarias de San Juan de
Jerusalén.
En España contamos con la Federación de Monasterios de
Monjas, llamadas Sanjuanistas. Está formada por cuatro comunidades: Vallderoix,
Gandía, Zamora y Salinas. Aunque en los últimos años, por cuestiones prácticas
algunas han sido trasladadas con el fin de ser mejor atendidas. En relación con
este tema el P. D. Francisco Muñoz Alarcón, Asistente Religioso de la Federación
de Monasterios de la Orden de San Juan de Jerusalén, dirigió una carta al
Presidente de la Asamblea Española con el fin de estimular el interés para con
las Hermanas Comendadoras de la Orden, que «mantienen con idéntico espíritu
hospitalario su peculiar vocación contemplativa». La Carta fue publicada, dado
su interés, en la Gaceta Hospitalarios de abril-junio de 1994. Por la
limitada extensión de esta comunicación no podemos reproducirla; sin embargo,
cabe resaltar de ella dos fragmentos en los que incide en la necesaria conexión
entre las Comendadoras y los Caballeros y Damas «actuantes»: «Por parte de las
monjas, que sienten muy dentro la fraternidad con los Caballeros y las Damas,
está el testimonio viviente de la espiritualidad específica de la Orden
Sanjuanista o Melitense: a imitación de su Patrón, San Juan Bautista, preparar
los caminos del señor; procurar formas —para ellas más espirituales— de acogida
hospitalaria a quienes tienen necesidad de Dios, de retiro y silencio para
reencontrarse a sí mismos; dar ejemplo de austeridad en medio de la sociedad de
consumo y bienestar que nos invade y compartir bienes con los necesitados». «Las
Hermanas Comendadoras tanto mejor realizarán su misión en comunión con los
Caballeros y Damas, si a sus Monasterios llegan jóvenes dispuestas a aceptar con
toda su exigencia la forma de vida monástica concorde con el peculiar carisma de
la Orden. Ellas, Hospitalarias orantes, con ustedes, Hospitalarios y
Hospitalarias actuantes, conseguirán que la Orden de Malta responda a la misión
de la Iglesia en el mundo actual, que a todos nos urge el Vaticano II,
particularmente en la Constitución sobre "La Iglesia en el Mundo Actual"».
Sin duda, el carácter de la Orden de Malta como Orden
religiosa y como Orden hospitalaria se ve plasmado en este interesante fragmento
transcrito.
BIBLIOGRAFÍA
La bibliografía sobre la Orden
de Malta, especialmente sobre el aspecto histórico y más en concreto sobre sus
características militar y política, es muy extensa. No tanto en cuanto su
carácter hospitalario. En esta breve comunicación, que más que científica
pretende ser testimonial, hemos consultado los siguientes autores entre otros
prestigiosos investigadores: Arcaz Pozo, Adrián; Arechaga, Carmen; De Ayala
Martínez, Carlos; Barquero Goñi; Bonet Donato, María; Carrillo de Albornoz,
Daniel; De Céspedes Aréchaga, Valentín; Frey Sánchez, Antonio; Fuertes de
Gilbert y Rojo, Manuel; García Riol, Daniel J.; González Jiménez, Manuel; Olvera
Ayes, David A.; Pérez Monzón, Olga; Perinat y Elío, Luis Guillermo; Sanz de
Bremond Frígola, Manuel; Viñez Sánchez. Además, cabe citar la interesante
información prestada por la Gaceta de la Fundación Hospitalaria de la Orden de
Malta en España.